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¿Por qué fracasa un sistema silvopastoril?

Un sistema silvopastoril es eso, un sistema, o sea un conjunto de métodos unidos para un fin. Ver esto diferente a un sistema es como ver a una finca  ganadera como un grupo de animales en un patio.

Pero ¿saben ustedes por qué fracasan con frecuencia los sistemas silvopastoriles? Porque no los ven como lo que es. Ven el pasto y ven los animales pero no los árboles. Es como si estos fueran un adorno, y no es así, los arboles son tan necesarios como el pasto. No es posible separar una cosa de la otra: sin árboles, no hay agua y sin agua no hay pasto y al final no habrá una buena productividad animal.

Casi siempre los sistemas silvopastoriles son naturales, producto de un pasto muy agresivo, pero casi nunca formados para ese propósito dado que un 90% fracasa al morir los arbolitos por el pisoteo de los animales porque se siembran muy pequeños, algunos con pocos centímetros, en lugares inadecuados o un clima diferente. Claro ejemplo es ver pinos en zonas calientes y hasta abetos, sin dejar pasar el ver arboles desnutridos y sin cuido que a un comienzo se siembran por cientos al final quedan menos del 1%.

Citricos y pasto

Foto 1: cítricos y pasto.

A un sistema silvopastoril debe dársele el mantenimiento de un cultivo, el manejo de un cultivo y este dará los frutos esperados. En un sistema de este tipo los árboles no deben sembrarse con menos de 2m para que al año se observen  los  resultados que se buscan pero ¿como hacer esto? En cada finca se debe tener siempre cerca de los ríos o pozos zonas cubiertas para desarrollar arboles de modo que se tenga disposición de estos al momento de la siembra en la época lluviosa. Si no se tiene esta facilidad se debe buscar un árbol grande  cercarlo y colocar los plantones a desarrollar de modo que al tener la altura estimada (2m) sembrarlos en los lugares  específicos,  es decir, arboles de raíz profunda en la base de zonas de deslizamiento, arbustos  en la cima y en zonas llanas. Cuando decimos árboles podemos hablar de Mango, Árbol del pan, Marañón y al hablar de arbustos son arboles como los forrajeros, tipo Matarratón (Gliricidia sepium), arboles con cerca de 3 metros de alto, estos pueden sembrarse por medio de varas altas, cuidando que no sean mordisqueados por los animales.

En términos generales el desarrollo de arboles para un sistema silvopastoril debe ser:

  1. Siembra: este debe hacerse en germinadores protegidos del sol  esto se estiman según tamaño de la semilla y con profundidad dos veces su tamaño.
  2. Primer trasplante: Dos semanas luego de la germinación o cuando el plantón logre seis hojas.
  3. Segundo trasplante:  dos meses después o al tener una altura de 1.50M.
  4. Siembra definitiva: Al tener 2m de altura.

Arboles para siembra

Foto 2: Los plantones más pequeños tienen el tamaño que comúnmente se siembran perdiéndose un 90% de éstos por el pisoteo. El más grande por el método Huari logrará su cometido de mejorar el ambiente al ser más grande y con mas desarrollo foliar y radicular.

Este proceso es algo largo pero muy eficiente y es parte de un método muy efectivo de producción de plantones para sistemas silvopastoriles llamado Método Huari o reforestación especifica donde el plantón se desarrolla como comentamos hasta una altura que no se vea disminuido por el pasto, ni por el pisoteo animal, de modo que no se pierda la inversión de estos.

El manejo del plantón deberá ser:

  1. Siembra: clarificación con agua tibia donde se necesite y siembra bajo sarán o sombra de árboles, cuidando que no sea atacado por pájaros ni  aves de corral.
  2. Primer trasplante: se hace al asomar las primeras raíces fuera del bolso, se utilizará entonces una bolsa con el doble de capacidad para aumentar el tamaño del árbol en base al tamaño de sistema radicular.
  3. Segundo trasplante: Igual que el primer trasplante cuando asomen las raíces se hará un trasplante sin dañar las raíces, en una bolsa del doble de capacidad, de modo que el plantón alcance la altura necesaria.
  4. Siembra permanente o definitiva: Buscamos el lugar donde pondremos el plantón de modo que su ayuda al medio sea la mejor. No tanto por estética si no por trabajo que este va realizar en la finca.

Es bueno anotar que en experiencias hechas por nosotros, sembramos dos plantones de diferentes especies  por bolsa dado que en la naturaleza nunca se ven plantones iguales por doquier sino un conjunto de arboles.

Enviado por: Ing. Olmedo Quintero. Email: ecologianacional@hotmail.com

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