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Boophilus microplus: biología, prevención y control

Las garrapatas del género Boophilus son del tipo de 1 hospedador y se dan en regiones tropicales y subtropicales. Atacan sobre todo a los bovinos, a los ciervos y antílopes, pero también se fijan a los caballos y ocasionalmente a ovejas y cabras. No atacan a perros y gatos. Las especies del género Boophilus tienden a predominar en pastos desbrozados, con pocos arbustos o maleza.

Actualmente se prefiere incluir a estas garrapatas dentro del género Rhipicephalus. Pero por su singular biología y su enorme importancia para la ganadería, así como para facilitar la redacción, he preferido dedicarles un artículo específico con el antiguo nombre.

BIOLOGÍA Y CICLO VITAL. 

Boophilus microplus, la garrapata común de los bovinos, es la garrapata más dañina en América Latina, Australia y varias islas del Pacífico. Machos y hembras son relativamente pequeños (3-5 mm) pero las hembras repletaspueden alcanzar 1,2 cm.

Cada hembra pone unos 4500 huevos. Estos tardan entre 2 y 20 semanas en eclosionar, según las condiciones climáticas: el calor y la humedad aceleran el proceso. Las larvas apenas se desplazan del lugar donde nacieron. Pero pueden ser fácilmente transportadas a otros pastos por hospedadores alternativos o por inundaciones. En períodos secos y templados pueden sobrevivir hasta 4 meses sin encontrar un nuevo hospedador. En el suelo, las larvas se suben a las hierbas o arbustos esperando que pase un hospedador para adherirse a él. Una vez sobre el hospedador se fijan a él, comienzan a ingerir sangre y completan su desarrollo a adultos en unas 2 semanas. Las hembras repletas de sangre se dejan caer al suelo donde ponen los huevos y mueren.

Boophilus decoloratus se da en el centro, este y sur de África. Su biología, importancia económica y ciclo vital son muy similares a las de B. microplus

Boophilus annulatus es también similar a B. microplus. Se da en partes de México y de África. Fue erradicada de los EE.UU. en la primera mitad del siglo XX. Su ciclo vital es semejante al de B. microplus. 

Boophilus

Ciclo biológico de B. microplus.

Estas tres especies transmiten Babesia (bovis, bigeminadivergens) un grupo de hemoparásitos responsable de la piroplasmosis o babesiosis bovina (popularmente llamada también tristeza). Infestaciones altas causan muertes frecuentes, especialmente si el ganado no estaba preinmunizado por vacunación o por infestaciones previas. B. microplus y B. decoloratus transmiten además Anaplasma marginale centrale, y Borrelia theileri (espiroquetosis bovina), otros hemoparásitos que también pueden llegar a causar muertes en el ganado.

DAÑOS E IMPORTANCIA ECONÓMICA. 

Las garrapatas Boophilus son sin duda el ectoparásito más dañino para el ganado bovino en América Latina, Australia y parte de África. Por un lado, cada garrapata que chupa sangre causa estrés y debilitación del animal afectado. A partir de unas 20-30 garrapatas por animal el daño empieza a tener efectos económicos (merma del aumento de peso o de la producción de leche, posible efecto negativo sobre la fertilidad, debilitamiento que favorece otras enfermedades, etc.). Se ha calculado que una infestación de 50 o más hembras repletas de garrapatas Boophilus causan una reducción anual del aumento de peso de cerca de 500 gramos por garrapata. En ganado lechero la reducción de la producción láctea anual de un animal puede ser de 200 litros o más.

Vaca con garrapatas

Mucho más grave que estos efectos son los debidos a la transmisión de los hemoparásitos arriba mencionados que pueden causar numerosas muertes en un hato.

Hay que mencionar, que tanto el estrés y el debilitamiento como la transmisión de hemoparásitos los causan no sólo las hembras repletas –que son las que se “ven”–, sino también las larvas y ninfas –que no se “ven”– y que habitualmente son más numerosas que las adultas repletas sobre una res infestada. De ello la importancia de no contentarse sólo con tratar el ganado cuando se “ve” que lleva garrapatas para derribarlas, sino de apuntar a reducir el nivel de infestación de los pastos con larvas, que son las que reinfestan al ganado y le causan tanto daño como las adultas o más.

PREVENCIÓN Y CONTROL.

Se trata de un problema complejo. A pesar de cuantiosas inversiones en la investigación y desarrollo de nuevos productos y en campañas de erradicación, las garrapatas Boophilus siguen siendo una de las plagas más dañinas del ganado vacuno en Latinoamérica, África y Australia. Su control es una materia compleja, imposible de resumir en un par de reglas simples de validez universal. Una cosa relativamente sencilla es matar unas cuantas garrapatas que han aparecido sobre una res, y otra muy diferente, mucho más compleja e importante es controlar las poblaciones de garrapatas que infestan los pastos de una propiedad. Hay muchos factores que juegan un papel importante:

  • Las condiciones climáticas (temperatura, precipitación, etc.) y los factores ecológicos (vegetación, hospedadores alternativos, etc.), que influyen enormemente en el desarrollo de las poblaciones de garrapatas: lo que ocurre en una región particular puede no ser válido para otra región cercana.
  • El manejo de la propiedad y del hato ganadero (razas, densidad, gestión de pastos, propósito – leche, engorde, cría – etc.), que también afectan fuertemente al desarrollo de las poblaciones de garrapatas y, por lo tanto, las medidas adecuadas para su control.
  • La presencia o no de otras especies de garrapatas (a menudo p.ej. Amblyomma) y de otros parásitos (moscas de los cuernos, tórsalo, etc.) y la necesidad de controlarlos al mismo tiempo incide decisivamente en los métodos de control a utilizar.
  • La transmisión de enfermedades por parte de las garrapatas Boophilus, sobre todo la babesiosis, y el posible impacto en su epidemiología de las medidas de control de garrapatas deben tenerse siempre en cuenta.
  • La resistencia de las garrapatas Boophilus a muchos garrapaticidas, que está ya muy extendida y limita el número de productos disponibles en muchos lugares.

RESISTENCIA A LOS PARASITICIDAS. 

La resistencia de Boophilus microplus a los acaricidas está muy extendida en Latinoamérica y Australia, igual que la de Boophilus decoloratus en África.

Se trata sobre todo de resistencia a los organoclorados, a los organofosforados, a los piretroides sintéticos y a las amidinas.

También se han descrito casos de resistencia a los endectocidas (Brasil y México) y al fipronil (Uruguay, Brasil, México). Se trata en este caso de factores de resistencia medianos (5-90), menores que los de la resistencia a piretroides que puede alcanzar factores de >1000. Esto no hace menos preocupante la situación, pues, con la caída de los piretroides, el uso de ivermectina, otros endectocidas y fipronil para el control de las garrapatas ha aumentado considerablemente, es decir, es de temer que paulatinamente aparezcan más casos.

Debido a la resistencia cruzada, todos los compuestos de estas clases químicas mencionadas se ven afectados más o menos por la resistencia. No son raros los casos de poblaciones de garrapatas multiresistentes, es decir, resistentes a varias clases químicas al mismo tiempo.

Los primeros casos de resistencia de estas garrapatas al fluazurón han sido reportados en Australia (2010) y Brasil (2014).

La incidencia de la resistencia varía mucho. Hay países (p.ej. Kenya, Cuba) donde hay relativamente pocos casos de resistencia a los piretroides, probablemente porque estos productos se introdujeron mucho más tarde que en otros países. En otros lugares el cuadro es fragmentario y complicado porque cada propiedad es un caso individual. Mientras que una puede tener serios problemas, otra vecina puede no tener ninguno.

La resistencia de Boophilus a los organofosforados disminuye su eficacia y acorta el efecto residual, pero los productos siguen procurando cierto control durante un tiempo. En cambio, la resistencia a los piretroides alcanza rápidamente unos niveles tan altos, que los productos se vuelven totalmente inútiles.

La resistencia de Boophilus a las amidinas está menos extendida que la de los organofosforados y piretroides. Las amidinas se introdujeron antes que los piretroides, pero estos se impusieron por su acción más rápida y porque también controlan a las moscas. Al extenderse la resistencia a los organofosforados y a los piretroides, las amidinas han vuelto a usarse más, pues son la única alternativa de bajo precio disponible para baños de inmersión o aspersión. Es de temer que al aumentar su uso se extienda también la resistencia.

Basándose en la experiencia pasada hay que contar con que de seguir así la extensión de la resistencia al fipronil y a los endectocidas y al fluazurón es sólo cuestión de tiempo. Por ello resulta urgente elaborar y aplicar estrategias que retrasen su aparición y que hagan el control de garrapatas menos dependiente de productos químicos.

PREVENCIÓN Y CONTROL SIN ANTIPARASITARIOS QUÍMICOS.

Razas bovinas y susceptibilidad a las garrapatas. El origen de muchos problemas de garrapatas en regiones tropicales y subtropicales es la introducción en estas regiones de razas bovinas europeas puras (B. taurus), más productivas en leche y carne que las razas autóctonas o las cebuínas (B. indicus), pero mucho más susceptibles a las garrapatas y a las enfermedades transmitidas por ellas.

Se ha determinado que la supervivencia de larvas de B. microplus en reses cebuínas es hasta 15 veces menor que en reses B. taurus. Suponiendo, p.ej., que una res cebuína pura, una res Hereford pura y un híbrido de las dos se introducen en un potrero infestado con larvas de garrapata, si la res cebuína desarrolla una infestación con 10 garrapatas adultas, el híbrido deberá soportar entre 20 y 30 garrapatas adultas, y la res Hereford unas 150. Mientras que 10 garrapatas por animal apenas causan daño económico, 150 garrapatas están bien por encima del umbral de daño económico.

Dentro de las razas europeas, existen diferencias considerables. Las razas Angus, Frisona (Holandesa) o Hereford son mucho más susceptibles que, por ejemplo, la raza Jersey. Por otro lado, dentro de cada raza, los animales individuales muestran a veces diferencias considerables en su susceptibilidad a las garrapatas. Y también se sabe que cada animal individual es capaz de desarrollar una cierta inmunidad al ser expuesto a las garrapatas. Es por ello que los terneros son de ordinario más susceptibles que el ganado adulto.

Por todo ello, un modo obvio y probado de reducir los problemas de garrapatas es aumentar el contenido de sangre B. indicus en los hatos o regiones de alto riesgo. Si bien esto se ha realizado con cierto éxito en algunos países (p.ej. en Australia), en otros ocurre lo contrario. La razón es que muchos ganaderos se ven urgidos a aumentar su productividad: introducir sangre B. taurus en sus hatos es una de las opciones más sencillas de lograrlo, pues no precisa de inversiones fuertes en infraestructura o en el manejo de la propiedad. Factores culturales, de prestigio y también la ignorancia juegan a veces un papel decisivo.

La quema anual de pastos es una práctica común al término de la temporada caliente en muchas partes del mundo. Así se consumen los tallos secos y otros restos vegetales, lo que hace que los brotes jóvenes sean más asequibles para el ganado. La experiencia general es que ayuda a disminuir algo las poblaciones de garrapatas en las parcelas quemadas, pero no basta para eliminarlas.

Arado y drenaje de los campos. El laboreo de los campos (rastrillaje, arado, siembra etc.) contribuye a reducir los hábitats y escondrijos húmedos de las larvas, las exponen al sol, etc., lo que disminuye su supervivencia en los pastos. No obstante no se logra eliminar del todo las poblaciones y no todos los pastos pueden someterse a este tipo de manejo.

La rotación de pasturas ayuda a reducir las poblaciones de garrapatas Boophilus. Se basa en el hecho de que la supervivencia de las larvas fuera de un hospedador es limitada. Dado que los bovinos son a menudo los únicos hospedadores de los que pueden alimentarse las garrapatas Boophilus, manteniendo los pastos sin ganado bovino durante un tiempo superior al de supervivencia de las larvas se pueden reducir fuertemente las poblaciones de garrapatas. Con tiempo cálido y húmedo, las larvas apenas sobreviven más de 4 semanas. Con tiempo templado y seco, la supervivencia puede llegar a los 4 meses. Por lo tanto, para ser efectiva, la rotación de pasturas debe hacerse en los meses cálidos y húmedos. No obstante, mantener los pastos sin ganado puede no ser viable por motivos financieros. En vez de mantener los pastos sin ganado se pueden introducir ovinos durante ese periodo, pues Boophilus no sobrevive sobre lanares.

El control biológico de las garrapatas Boophilus usando sus enemigos naturales permanece materia de investigación y no ha desembocado aún en soluciones prácticas. Algunas aves (p.ej. las garzas), pequeños roedores y varios insectos (p.ej. hormigas, himenópteros) se alimentan de garrapatas, pero su impacto en las poblaciones de los pastos infestados es muy pequeño.

Hay investigaciones prometedoras sobre el posible uso de hongos entomopatógenos (Beauveria bassiana, Metarhizium anisopliae, etc.) para el control de garrapatas Boophilus. Pero hasta ahora la disponibilidad de productos comerciales y la experiencia con los mismos es limitada.

CONTROL DEL PARÁSITO CON IXODIMOS. 

Actualmente en Colombia existe un producto llamado Ixodimos Pour-On que controla muy bien las garrapatas y las moscas que afectan al ganado bovino. Éste producto es 100% natural y no tiene retirno en carne y leche. Si desea conocer más sobre éste producto por favor dé CLICK AQUÍ.

Fuente consultada: Parasitipedia.

Un comentario

  1. Eduar Coronado

    Cabe por añadir que en la quema de pastos también se afecta directamente la actividad biológica del suelo, lo cual con el tiempo ira influyendo de manera muy negativa, disminuyendo cada vez más la producción de forraje por m2.

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