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Evolución de los tratamientos de superovulación

Me llegó por correo electrónico un artículo muy bueno firmado por los Drs. Reuben J. Mapletoft del Western College of Veterinary Medicine en Canadá;  Andrés Tribulo del Instituto de Reproducción Animal de Córdoba en Argentina y Gabriel Bó de la Universidad Nacional de Villa María también en Argentina. Lo reproduzco para los lectores de este sitio respetando todos los derechos de propiedad sobre el mismo. Que lo disfruten.

RESUMEN

Aunque los protocolos superestimulatorios en el ganado bovino son usualmente iniciados durante la mitad del ciclo, el control de la emergencia de la onda folicular y la ovulación han tenido un gran impacto en la aplicación a campo de la transferencia de embriones. Sin embargo, el método más comúnmente utilizado para la sincronización de la emergencia de la onda folicular implica el uso de estradiol, el cual no se puede utilizar en muchas partes del mundo. Por lo tanto, la necesidad de tratamientos alternativos ha impulsado investigaciones recientes. Un enfoque que se ha mostrado prometedor es el de iniciar tratamientos de FSH en el momento de la aparición de la nueva onda folicular después de la ovulación inducida con GnRH. Por otra parte, se ha demostrado que es posible ignorar el estado de la onda folicular y extender el tratamiento causando la superovulación de folículos subordinados. Finalmente, la corta vida media de la FSH hipofisaria requiere dos aplicaciones diarias, lo cual consumen mucho tiempo, estrés y está sujeto a error. Protocolos de tratamiento recientes han permitido la superovulación con una o alternativamente dos aplicaciones de FSH, reduciendo la necesidad de manejar los animales durante el tratamiento con gonadotrofinas.

INTRODUCCIÓN

Los tratamientos superovulatorios tradicionales, consistían en una sola administración de gonadotrofina coriónica equina (eCG) o dos administraciones diarias de extractos de pituitaria conteniendo FSH durante 4 o 5 días (Mapletoft et al., 2002). La gonadotrofina coriónica equina es una glicoproteína compleja que tiene una prolongada vida media (más de 40 horas) que representa una ventaja práctica, ya que una sola aplicación induce superestimulación ovárica (Schams et al. 1977, Murphy and Martinuk, 1991). Sin embargo, la estimulación prolongada con eCG provoca un aumento en el número de folículos anovulatorios al momento de la colección de 11 embriones afectando la eficiencia de la colecta y la calidad de los embriones (González et al., 1994). Por el contrario, la vida media de la FSH es muy corta (menor a 5 horas) en la vaca (Laster, 1972; Demoustier et al., 1988), lo que requiere de frecuentes aplicaciones para inducir superestimulación (Bellows et al. 1969; Monniaux et al., 1983). Dos aplicaciones diarias de FSH han resultado en una mayor respuesta superovulatoria que una sola aplicación diaria (Looney et al. 1981; Monniaux et al., 1983, Walsh et al., 1993).

La variabilidad en la respuesta superovulatoria, el tiempo y el esfuerzo necesario para el tratamiento y la detección del celo, han sido los principales factores limitantes que afectan al éxito de la tecnología de transferencia de embriones en los programas de mejoramiento genético.

Aunque el reciente desarrollo de protocolos que permiten el control de la emergencia de la onda folicular y la ovulación no han eliminado la variabilidad a la respuesta superovulatoria, estos tratamientos han tenido un impacto positivo en la aplicación comercial, en el campo de la transferencia de embriones, ya que permite el inicio del tratamiento en el momento que nosotros lo proponemos (Bó et al., 2002; 2006; Mapletoft et al., 2002). Además, los protocolos que sincronizan la ovulación han permitido la inseminación artificial de la donante a tiempo fijo, evitando así la necesidad de la detección de celo durante el protocolo de superestimulación (Baruselli et al, 2006;.. Bó et al, 2006). De esta manera, los tratamientos son ahora más “sencillos” y fáciles de aplicar por el personal de un establecimiento, y no depende de la eficiencia de la detección del celo. Sin embargo, el método más comúnmente utilizado para la sincronización de la emergencia de la onda folicular para la superestimulación (es decir, el tratamiento con estradiol), no puede ser utilizado en muchos países del mundo debido a las preocupaciones sobre los efectos de sustancias estrogénicas en la cadena alimentaria (Lane et al., 2008).

Nuevas alternativas para la sincronización de la emergencia de la onda folicular están siendo investigadas. Del mismo modo, la superovulación con FSH hipofisaria sin la necesidad de aplicar dos veces por día es también objeto de estudio. Este estudio tiene por objeto seguir la evolución de los protocolos de tratamientos de superovulación, mostrando las ventajas y desventajas, y ofrecer algunas alternativas en la superestimulación de donantes bovinas, independientemente del estadío del ciclo estral, y en la simplificación de los protocolos de tratamiento sin comprometer la producción de embriones.

SUPEROVULACIÓN: EL MÉTODO TRADICIONAL

En los comienzos de la transferencia de embriones en bovinos, el tratamiento con eCG se hacía coincidir con la regresión natural del CL, es decir, el Día 16 del ciclo. Con la introducción de la prostaglandina F2α (PGF) en la década del 70, se hizo posible el inicio de los tratamientos con gonadotrofinas en otros momentos del ciclo estral.

La mayoría de los profesionales modificaron el inicio de los tratamientos con gonadotrofinas a la mitad del ciclo (es decir, 8 a 12 días después del celo; revisado en Bó et al., 1995; Mapletoft et al., 2002). Aunque esto se basó inicialmente en la evidencia anecdótica, luego se basó en datos experimentales (Lindsell et al., 1986), ahora se sabe que en ese momento se inicia la emergencia de la segunda onda folicular en los bovinos que muestran dos o tres ondas por ciclo (Pierson and Ginther, 1987; Ginther et al., 1989). Sin embargo, se demostró que la respuesta superovulatoria fue mayor cuando los tratamientos con gonadotrofinas son iniciados en el preciso momento de la emergencia de la onda, en lugar de 1 o 2 días después (Nasser et al., 1993), lo que es necesario sincronizar es el momento de emergencia de la onda folicular en grupos de animales. Muchos profesionales prefieren utilizar dosis decrecientes de FSH y aplicar PGF en el tercer día del protocolo de tratamiento, mientras que otros prefieren tratar con PGF en el cuarto día, y muchos no tratan con FSH el día siguiente de la aplicación de PGF. En cualquier caso, todos los protocolos de superestimulación han sido exitosos en la inducción de superovulación en la mayoría de las circunstancias (Mapletoft et al., 1988).

Sin embargo, otros incorporan un dispositivo con progesterona en este protocolo que garantiza que los donantes no se adelanten al celo, especialmente si no es posible confirmar la presencia de un CL antes de iniciar los tratamientos de FSH. En todos los casos, las inseminaciones se realizan normalmente 12 y 24 horas después de detectadas en celo (Mapletoft et al., 2002). Los protocolos de superovulación, diseñados para estimular la emergencia de la segunda onda folicular se muestran en la Tabla 1.

Tabla 1. Protocolos superestimulatorios con extractos pituitarios de FSH iniciados dentro del momento de la emergencia de la segunda onda folicular en vacas con 2 o 3 ondas.

Aunque el inicio de los tratamientos superestimulatorios en la mitad del ciclo han servido a la industria de la transferencia de embriones en los últimos años, los protocolos de tratamiento convencionales tienen dos inconvenientes: 1) requieren de personal capacitado y dedicado a la detección de celo, tanto antes como después de iniciado los tratamientos y 2) la necesidad de tener todas las donantes en celo en el mismo momento, a fin de comenzar los tratamientos superestimulatorios en el momento apropiado, es decir, en la mitad del ciclo.

MANIPULACIÓN DE LA ONDA FOLICULAR PARA LA SUPERESTIMULACION

La capacidad de inducir la emergencia de la onda folicular permite el inicio de tratamientos superestimulatorios sin tener en cuenta el momento del ciclo estral y elimina la necesidad de la detección de celos o esperar de 8 a 12 días para iniciar los tratamientos con gonadotrofinas (Mapletoft et al., 2009). En la década de los 90, nosotros reportamos que el uso de progestágenos y estradiol induce la sincronización de la emergencia de una nueva onda folicular (Bó et al., 1995). Este método para la superovulación en bovinos ha sido ampliamente revisado (Bó et al., 2002; Mapletoft et al., 2002; 2007). Esto ha sido utilizado por los profesionales de todo el mundo, y recientemente ha sido incorporado en los protocolos que permiten la inseminación artificial a tiempo fijo de las donantes (Bó et al., 2006; Baruselli et al., 2006).

Estradiol y Progesterona

El tratamiento hormonal más común para la sincronización de una nueva onda folicular para superovulación ha sido la administración de 5 o 2,5 mg de estradiol-17β o 2,5 mg de benzoato de estradiol y 100 o 50 mg de progesterona por vía intramuscular en el momento de la aplicación del dispositivo intravaginal (revisado en Bó et al., 2002, 2006; Mapletoft et al., 2002; Tabla 2). El tratamiento con estradiol provoca la supresión de la liberación de FSH y la atresia folicular. Una vez que el estradiol es metabolizado, surge la FSH y emerge una nueva onda folicular, aproximadamente 4 días después del tratamiento (Bó et al., 1995).

Tabla 2. Superovulación después del tratamiento con estradiol y progesterona .

Donantes IA a tiempo fijo

Barros y sus colegas han desarrollado un protocolo que llamaron protocolo P-36 (Barros y Nogueira, 2005). En este protocolo, el dispositivo con progesterona se deja hasta 36 horas después de aplicada la prostaglandina (razón por la cual fue llamado P-36) y la ovulación es inducida por la administración exógena de pLH (Lutropin-V, Bioniche Animal Health, Canada) 12 horas después de retirado el dispositivo con progesterona (es decir, 48 horas después de la administración de PGF). Como la ovulación ocurre entre 24 y 36 horas después de la administración de pLH (Nogueira y Barros, 2003) se programa la IA a tiempo fijo (IATF) 12 y 24 horas después de la pLH, evitando la necesidad de detectar celo.

En una serie de experimentos bien diseñados, en donde los tiempos de ovulación fueron monitoreados por ecografía, Bó et al., (2006) mostró cómo la sincronización de la emergencia de la onda folicular con estradiol podría ser incorporado a un protocolo de IATF en donantes, sin necesidad de detectar celos y sin comprometer los resultados. Básicamente, esto se ha logrado por retrasar el momento de retiro del dispositivo de progesterona para prevenir ovulaciones tempranas y permitir el desarrollo de folículos de menor tamaño, seguida por la inducción de la ovulación con GnRH ó pLH (Tabla 3). Desde una perspectiva práctica, IATF en donantes ha resultado ser ideal para profesionales en la transferencia embrionaria (Larkin et al., 2006).

Tabla 3. Superovulación después del tratamiento con estradiol/progesterona y el uso de IATF.

Estudios en rodeos de leche de alta producción en Brasil, han indicado que es preferible permitir 12 horas adicionales antes de remover el dispositivo con progesterona (es decir, el Día 7 PM) seguido por GnRH 24 horas más tarde (es decir, el Día 8 PM) con IATF 12 y 24 horas más tarde (Bó et al., 2006). En razas Bos índicus, se encontró que es preferible la remoción del dispositivo en el Día 7 PM, seguido de GnRH 12 horas más tarde (es decir, en el Día 8 AM; Baruselli et al., 2006).

Aunque las donantes suelen ser inseminadas dos veces, 12 y 24 horas después de la administración de GnRH ó pLH, es posible utilizar una sola inseminación 16 horas después de la pLH (Baruselli et al., 2006). Sin embargo, se debe prestar especial atención a la calidad y la cantidad de semen se utiliza en las donantes superestimuladas, a fin de evitar una disminución de la producción de embriones viables. Cuando se utiliza semen sexado, dos dosis de semen son utilizadas en cada inseminación y la IA es realizada 18 y 30 horas después de la pLH (Baruselli et al., 2008).

ENFOQUES ALTERNATIVOS PARA LA SINCRONIZACIÓN DE LA ONDA FOLICULAR Y SUPERESTIMULACIÓN

Recientemente, el uso del estradiol se ha restringido en países como USA, Nueva Zelanda y la Unión Europea. Con esta restricción, se crea la necesidad de desarrollar tratamientos que no requieran el uso de ésteres de estradiol (Mapletoft et al., 2009). Sin embargo, la falta de acceso a estos métodos de sincronización provoca un serio dilema a los profesionales que trabajan en área de la transferencia de embriones.

Ablación folicular

Una alternativa del estradiol es eliminar el efecto supresor del folículo dominante a través de la aspiración folicular guiada por ultrasonografía y el comienzo del tratamiento superestimulatorio 1 o 2 días después (Bungarts y Niemann, 1994; Bergfelt et al., 1997). Estudios iniciales realizaban la ablación a todos los folículos ≥ 5 mm (Bergfelt et al., 1997), pero consecuentemente nosotros demostramos que solo es necesario la ablación los dos folículos más grandes (Baracaldo et al., 2000) para asegurar que el folículo dominante sea eliminado. Los tratamientos superestimulatorios se pueden iniciar 1 a 2 días más tarde, en el momento de la emergencia de una nueva onda folicular (Tabla 4).

Tabla 4. Superestimulación luego de ablación folicular.

Aunque este tratamiento ha resultado ser muy eficaz (revisado en Bó et al., 2006), la desventaja de este método, es que se requiere de un equipo de ultrasonido y personal capacitado el cual es apropiado para centros de producción de embriones, donde todas las donantes están concentradas en un lugar; esto es muy difícil de aplicar a campo.

GnRH o pLH

Se ha demostrado que la GnRH induce ovulación o luteinización del folículo más grande en el momento del tratamiento (Macmillan y Thatcher, 1991), con la emergencia de una nueva onda folicular aproximadamente 2 días después. Sin embargo, también se ha demostrado que la emergencia de la onda folicular sólo ocurre cuando el tratamiento resultó en ovulación (Martinez et al., 1999), y los porcentajes de ovulación después del tratamiento con GnRH en cualquier momento del ciclo estral ha sido reportado en un rango del 44,3% (Colazo et al., 2009) al 85% (Pursley et al., 1995).

Por lo tanto, el intervalo desde el tratamiento con GnRH y la emergencia de la onda no es consistente como se requiere para la superestimulación. De hecho, Deyo et al. (2001) reportó una producción de embriones insatisfactoria después de la sincronización de la emergencia de la onda folicular para la superestimulación con GnRH. Sin embargo, resultados recientes de trabajos comerciales (Hinshaw, comunicación personal; Steel y Hasler, 2009) y un trabajo de investigación con 411 donantes lecheras (Wock et al., 2008) han revelado resultados prometedores, sin diferencia en producción de embriones comparado con el uso de un protocolo con estradiol. Básicamente, se aplica un dispositivo con progesterona en cualquier momento del ciclo estral, se administra GnRH 2 ó 3 días más tarde y se comienza el tratamiento superestimulatorio 1,5 a 2,5 días después (Tabla 5).

Tabla 5. Superovulación después de sincronizar la emergencia de la onda folicular con GnRH ó pLH.

Aunque se deben diseñar estudios experimentales controlados y apropiados para confirmar los resultados prometedores con el uso de GnRH, los profesionales están reportando el éxito con el uso de GnRH para sincronizar la emergencia de la onda folicular antes de la superovulación.

Superovulación durante la primera onda folicular después de inducir la ovulación con GnRH

Consistentemente, la emergencia de la primera onda folicular surge el mismo día de la ovulación (o el día después del inicio del estro) en el ganado bovino (Ginther et al., 1989). Nasser et al., (1993) demostró que los tratamientos superovulatorios pueden ser iniciados en el momento de emergencia de la primer onda folicular y nosotros hemos demostrado que los folículos de la primer onda folicular son tan sensibles como los de la segunda onda folicular (Adams et al., 1994). Sin embargo, un dispositivo con progesterona debe ser aplicado durante el tratamiento con gonadotrofinas en la primer onda folicular para asegurar una alta calidad embrionaria (Nasser et al., 2003; 2011; Tabla 6).

Tabla 6. Superovulación en la primera onda folicular.

Una alternativa para la sincronización de la ovulación, para superovulación, es la combinación del uso de GnRH y un dispositivo con progesterona, como reportó recientemente (Carballo Guerrero et al., 2009; 2010; revisado en Bó et al., 2010). En este protocolo, un folículo persistente fue inducido por el uso estratégico de PGF y un dispositivo con progesterona (Small et al., 2009), y la GnRH o pLH fue utilizado para inducir la ovulación, momento en el que se iniciaron los tratamientos con gonadotrofinas. El protocolo más fácil de usar y eficaz, consiste en la aplicación de un dispositivo con progesterona y la administración de una dosis de PGF en cualquier momento del ciclo estral (Día 0). El dispositivo con progesterona no es removido y permanece hasta el momento en que finalizan los tratamientos con gonadotrofinas. La GnRH es administrada en el Día 6,5 y los tratamientos con gonadotrofinas se inician 36 horas después (es decir, el octavo Día) en el momento esperado de la ovulación (Tabla 7).

Tabla 7. Sincronización de la ovulación para la superovulación en la primera onda folicular.

Mediante la adición de una segunda dosis de GnRH 24 horas después del retiro del dispositivo con progesterona (inicio esperado del estro), es posible realizar IA a tiempo fijo con este protocolo. En conjunto, los datos sugieren que los protocolos de superovulación en la primera onda folicular después de sincronizar la ovulación pueden ser utilizados sin la necesidad de detectar celos en grupos de donantes y sin disminuir la producción de embriones.

Estimulación de los folículos subordinados

Durante una onda folicular normal, los folículos subordinados regresan debido a una disminución en las concentraciones de FSH, causado por las secreciones (estradiol e inhibina) por la población folicular y especialmente por el folículo dominante (Adams et al., 1992; 1993). Los folículos pequeños, requieren FSH para continuar con su crecimiento, y la evidencia sugiere que los folículos tan pequeños como de 1 mm de diámetro comenzarían a crecer bajo la influencia de la FSH (revisado en Adams et al., 2008). Quizá todo lo que se necesite para la superovulación es la presencia de folículos de 3 a 4 mm de diámetro en el momento que sea iniciado el protocolo tradicional de superestimulación durante 4 ó 5 días. Asumiendo una tasa de crecimiento de 1 a 2 mm por día, esto debería tomar 2-3 días, o sea, sumar 2-3 días al protocolo de superestimulación. Bajo estas circunstancias, la presencia del folículo dominante puede no tener ningún efecto en la respuesta superovulatoria, la FSH exógena reemplaza a aquella que está siendo inhibida por las sustancias que secreta el folículo dominante. De hecho, Bó et al., (2008) superovuló con éxito donantes en cualquier momento del ciclo estral, sin tener en cuenta la presencia de un folículo dominante, utilizando el siguiente protocolo (Tabla 8).

Tabla 8. Superestimulación de los folículos subordinados.

Por otra parte, los 2 días de pre tratamiento con FSH pueden ser reemplazados con una dosis de 500 UI de gonadotrofina coriónica equina (eCG) en el Día 2. Caccia et al. (2000) ha demostrado que la administración de 500 UI de eCG 2 días antes de iniciar los tratamientos con FSH tienden a incrementar la respuesta superovulatoria. Por otra parte, Carballo Guerrero et al. (2007 citado en Bó et al., 2008) ha demostrado que el pre tratamiento, en vacas con pobre respuesta, con 500 UI de eCG 2 días después de la emergencia de la onda folicular seguido por los tratamientos de FSH 2 días más tarde aumentó la respuesta superovulatoria que cuando no se utilizó la eCG. Aunque no se ha estudiado críticamente, se planteó la hipótesis de que la eCG recluta folículos adicionales dentro de la onda.

Superovulaciones repetidas

Tradicionalmente, las vacas donantes de embriones han sido objeto de colectas de embriones con intervalos de 60 días aproximadamente, en la creencia de que las donantes deben recuperarse de la superovulación, o de lo contrario la respuesta disminuirá. Sin embargo, la sincronización de la emergencia de la onda folicular permite la superovulación exitosa cada 25 a 35 días, sin tener en cuenta la expresión del celo (Mapletoft et al., 2002; 2009). Una vez que regresan los CL múltiples y ocurre la ovulación, los patrones normales de la onda folicular se restablecen y la superovulación puede ser reprogramada. Esto es bastante fácil de realizar cuando el estradiol o la ablación folicular (o posiblemente la GnRH) son utilizadas para sincronizar la emergencia de la onda folicular; una vez que las donantes demuestran celo, el protocolo se reprograma. Sin embargo, también es posible superovular donantes con intervalos de 30 días utilizando el protocolo de superestimulación de los folículos subordinados. El protocolo de tratamiento de superovulaciones repetidas sin la necesidad de sincronizar la emergencia de la onda folicular se describe en la Tabla 9.

Tabla 9. Superovulaciones repetidas sin sincronizar la emergencia de la onda folicular.

UTILIZACIÓN DE eCG EN LAS ETAPAS FINALES DEL TRATAMIENTO SUPERESTIMULATORIO

La necesidad de la FSH y LH durante diferentes momentos dentro de los tratamientos superestimulatorios se ha debatido desde hace tiempo. Estudios básicos en el desarrollo folicular han demostrado que la FSH es requerida para el reclutamiento de los folículos (Adams et al., 1992; 1993) hasta que el folículo dominante 8,5 mm de diámetro en la vaca Bos taurus (Ginther et al., 1996) y 6,2 mm en la vaca Bos indicus (Gimenes et al., 2005; Sartorelli et al., 2005).

Después de la selección, el folículo dominante adquiere receptores de LH y pasa a ser LH dependiente (revisado en Mihm y Evans, 2008). Por lo tanto, los folículos de vacas superestimuladas podrían beneficiarse con la inclusión de una mayor cantidad de LH al final del tratamiento. La gonadotrofina coriónica equina (eCG) es una gonadotrofina con actividad FSH y LH (Steward et al., 1976; Litch et al., 1979; Murphy and Martinuk, 1991) que tiene una vida media larga (40 horas) y podría proporcionar un estimulo constante para los receptoras de LH de los folículos en crecimiento cerca del final de un protocolo de tratamiento superovulatorio convencional de FSH.

Barros et al. (2008) realizaron un experimento donde evaluaron la respuesta superovulatoria en vacas donantes Nelore que fueron superestimuladas con Folltropin-V durante los primeros tres días de tratamiento y a las cuales se les reemplazó las últimas dos inyecciones de FSH (correspondientes al cuarto día), por dos inyecciones de 200 UI de eCG. Las donantes del Grupo Control, fueron superestimuladas con el tratamiento convencional de 8 dosis decrecientes de FSH cada 12 h y por 4 días. El tratamiento con eCG aumentó significativamente el número de ovocitos/embriones y aumentó numéricamente el número de embriones transferibles. Sartori et al. (2009) no encontró un efecto benéfico de la eCG en vaquillonas Nelore; pero los mismos autores encontraron más embriones transferibles en donantes de embriones Red Sindi (Sartori et al., Theriogenology 2010 o 2011).

Para continuar investigando esta alternativa, realizamos un experimento con vacas y vaquillonas Brangus (Reano et al., 2009). Se utilizaron para este experimento, 38 vacas y 25 vaquillonas Brangus que fueron divididas al azar en tres grupos de tratamiento, para ser superestimuladas con dos aplicaciones diarias de FSH durante 4 días o recibir una sola inyección de 400 UI de eCG después de las primeras cuatro inyecciones de FSH (es decir, en el Día 6; no se inyectó ni FSH ni eCG en el cuarto día de tratamiento, es decir, en el Día 7) o recibir las primeras 6 inyecciones de FSH (en los Días 4, 5 y 6) y dos inyecciones de 200 UI de eCG, aplicadas a la mañana y a la tarde del Día 7. No hubo diferencias entre las donantes tratadas con Folltropin-V durante los 4 días (Control) y las que solo recibieron Folltropin-V durante los dos primeros días y luego una dosis de 400 UI de eCG en el tercer día (es decir, Día 6, cuando se aplicó PGF) lo que indica que es posible reducir el número de tratamientos requeridos. Sin embargo, más importante aún, los tratamientos con dos dosis de eCG en el Día 7 resultó en un aumento en el número de embriones transferibles. Este protocolo se muestra en la Tabla 10.

Tabla 10. Superovulación reemplazando las últimas dos inyecciones de FSH con dos inyecciones de 200 UI de eCG seguida de IATF.

SUPEROVULACIÓN CON UNA SOLA INYECCIÓN DE FSH SUBCUTÁNEA

La necesidad de inyectar FSH dos veces por día requiere de constante atención por el personal de los establecimientos, e incrementa las posibilidades de cometer fallas por el mal manejo y errores en el momento de los tratamientos. Además, dos aplicaciones diarias pueden provocar estrés en las vacas donantes, con la consiguiente disminución de la respuesta superovulatoria (Edwards et al., 1987; Bó et al., 1994) y/o alterar el pico preovulatorio de LH (Stoebel y Moberg, 1982). Por lo tanto, protocolos de superovulación simplificados podría disminuir el costo de mano de obra y mejorar la respuesta, sobre todo en animales difíciles de tratar.

Una única inyección subcutánea de Folltropin-V en una dosis equivalente a 400 mg NIH-FSH-P1 se ha demostrado que resulta en una respuesta superovulatoria equivalente a la de un régimen de tratamiento de dos aplicaciones diarias durante 4 días (Bó et al., 1994). Sin embargo, la respuesta parece depender de la condición corporal; una respuesta superovulatoria consistentemente más alta se produjo cuando la inyección subcutánea se realizó detrás de la escápula que cuando se inyectó en la región del cuello. De hecho, cualquier factor que aumente el porcentaje de absorción de FSH (como ser, inyección intramuscular ó inyección en la región del cuello en vacas flacas) resultaron en una baja respuesta superovulatoria. Los resultados fueron inconsistentes en vacas Holstein, debido a que tienen menor cantidad de grasa subcutánea, pero esto fue superada por una dosis total de Folltropin-V dividida, por lo que el 75% de la dosis se administraba por vía subcutánea detrás de la escápula al comienzo del tratamiento y el 25% restante fue administrado en el momento de la aplicación de la PGF 48 horas más tarde (Lovie et al., 1994). El protocolo utilizado se muestra en la Tabla 11.

Tabla 11. Superovulación con una inyección partida de FSH con CL del ciclo.

La única inyección subcutánea, ha sido utilizada bajo diferentes circunstancias, pero especialmente con animales nerviosos e indóciles. Esto también es eficaz con métodos de sincronización de la emergencia de la onda folicular y el uso de dispositivos con progesterona. La necesidad de utilizar agujas de 0,5 pulgadas ha sido para asegurar la inyección en la grasa subcutánea, especialmente por si el animal se mueve durante la inyección. De todos modos, es importante asegurar que la inyección se hizo por vía subcutánea y en una almohadilla de grasa. Como resultado de este protocolo no ha sido muy utilizado, y especialmente con poca grasa subcutánea.

Superovulación utilizando una única administración de FSH en una fórmula de liberación lenta

Una opción alternativa para inducir una respuesta superovulatoria con una única inyección de FSH, sería combinar extractos de pituitaria con agentes que resultan en una liberación lenta y sostenible de la hormona durante varios días. Estos agentes, son denominados comúnmente polímeros, son biodegradables y no reaccionan en el tejido, lo que facilita su uso en animales (Sutherland, 1991). Diversos trabajos de administración única de FSH en diferentes polímeros han aparecido en la literatura en los últimos años (Yamamoto et al., 1994, polyvinylpyrrolidone, PVP; Kimura et al., 2007, aluminium hydroxide gel; Choi et al., 2002, polyethylene glicol). Callejas et al., (2002) y Bó y Mapletoft (observaciones no publicadas) fueron incapaces de inducir una respuesta superovulatoria satisfactoria con PVP, y el aluminium hydroxide es comúnmente utilizado como adyuvante en vacunas (Baylor et al., 2002) lo que puede impedir su uso para superovulación.

Recientemente hemos realizado una serie de experimentos para determinar la respuesta superovulatoria en donantes tratadas con una única administración intramuscular de FSH diluida en un polímero de liberación lenta (20 mg/mL hialuronato). Los resultados de cinco experimentos con 325 colecciones de embriones revelaron que el promedio en el número de ovocitos/embriones, embriones fertilizado y embriones transferibles no difieren entre las vacas tratadas con una única administración intramuscular de FSH en hialuronato y aquellas vacas tratadas con dos aplicaciones intramusculares diarias de FSH (Bó et al., 2010; Tríbulo et al., 2011a). Sin embargo, 20 mg/mL de hialuronato era viscoso y difícil de mezclar con el Folltropin-V, especialmente en el campo. Una reducción del 50% en la concentración del hialuronato (10 mg/mL) fue mucho menos viscosa y más fácil de mezclar con Folltropin-V, pero una sola inyección intramuscular resultó en una menor respuesta superovulatoria, presumiblemente debido a una absorción más rápida. La media de tamaño de los folículos en el grupo 50% hialuronato fue idéntica al original de 100% de hialuronato en los días 4 (día de la inyección de Folltropin-V), 5 y 6, pero visiblemente menor en los días 7 y 8, y mayor en los días 10 y 11, lo que sugiere que varios folículos no alcanzaron un tamaño ovulatorio y no ovularon después del estro.

Superovulación con dos inyecciones intramusculares de FSH en concentraciones reducidas de hialuronato

En un estudio preliminar con 50 vacas de carne, dos inyecciones intramusculares de Folltropin-V en 50% de hialuronato (10 mg/mL) con 48 horas de diferencia (inyección dividida; 75% en el Día 4 y 25% en el Día6) indujo una respuesta superovulatoria y un número de embriones que no se diferenciaron de los obtenidos con los tratamientos de dos inyecciones por día, durante 4 días. Además, el número de folículos de tamaño ovulatorio en el día de la inseminación, no difirió entre los grupos. Hemos especulado que una preparación aún más diluida de hialuronato también puede ser eficaz en un protocolo de dos inyecciones intramusculares.

Se diseñó un experimento para comparar el tratamiento split de Folltropin-V diluido en 25% (5 mg/mL) o 50% (10 mg/mL) de hialuronato con dos inyecciones intramusculares diarias, en solución salina durante 4 días (Tríbulo et al., 2011b). Veintinueve vacas de carne (17 Angus y 12 Simmental) fueron asignados aleatoriamente a uno de los tres grupos de tratamiento (Control, 5 mg/mL hialuronato y 10 mg/mL hialuronato) para ser superestimuladas tres veces en un diseño crossover. Se realizó la dilución de Folltropin-V con 20 mL de solución salina para las vacas en el grupo 1 (control) o 10 mL de 5 mg/mL de hialuronato (MAP-5 50MG, Bioniche Animal Health, Belleville, ON, Canada) o 10 mg/mL de hialuronato (MAP-5, Bioniche Animal Health) para las vacas de los grupos 2 y 3, respectivamente.

Todas las vacas recibieron una dosis total de 300 mg Folltropin-V dividido en inyecciones intramusculares dos veces al día durante 4 días (control), o como una inyección intramuscular de 200 mg en el Día 4 y 100 mg de Folltropin- V en el Día 6 en 5 mg/mL (grupo 2) o 10 mg/mL (grupo 3) de hialuronato. El desarrollo folicular y la respuesta superovulatoria no difirieron entre los grupos. Aunque el número de ovocitos/embriones y embriones fertilizados favorecieron a los grupos de dosis dividida (grupos 2 y 3), el número de embriones transferibles no difirió entre los grupos.

Los datos fueron interpretados para sugerir que el tratamiento de dosis dividida de Folltropin-V diluido en cualquiera de las soluciones de MAP-5 (5 mg/mL o 10 mg/mL) resulta en un número de embriones transferibles comparable a la del protocolo tradicional de dos inyecciones intramusculares por día, durante cuatro días. El protocolo de dosis dividida de FSH en 10 mg/mL o 5 mg/mL de hialuronato se describe en la Tabla 12.

Tabla 12. Superovulación con dosis dividida de FSH en 5 mg/mL o 10 mg/mL de hialuronato (MAP-5) seguida de la sincronización de la emergencia de la onda folicular y el uso de IATF.

CONCLUSIONES FINALES

Protocolos diseñados para controlar la emergencia de la onda folicular ofrecen la conveniencia de iniciar los tratamientos superovulatorios rápidamente y en el momento en que nosotros lo planeemos, sin la necesidad de la detección de los celos. Sin embargo, el estradiol, el cual ha sido demostrado ser más útil con estos propósitos en el campo, está siendo retirado del mercado veterinario en muchos países del mundo, dejando a la ablación folicular como único método confiable para la sincronización de la emergencia de la onda folicular para la superovulación. Desafortunadamente, la ablación folicular es difícil de realizar en el campo. Aunque la sincronización de la emergencia de la onda folicular, seguida de la administración de GnRH o pLH ha sido considerada ser variable para la superovulación, varios trabajos recientes sugieren que la GnRH puede ser utilizada junto con un dispositivo con progesterona para sincronizar la emergencia de la onda folicular para la superovulación. Una alternativa puede ser iniciar los tratamientos con FSH en el momento de la emergencia de la onda folicular después de la ovulación inducida con GnRH, con la inclusión de un dispositivo con progesterona. Los resultados de estudios preliminares sugieren que otra alternativa para la superovulación de las donantes puede ser ignorar la emergencia de la onda folicular y causar la estimulación de los folículos subordinados alargando el tratamiento con gonadotrofinas. Se evidencia un aumento en la respuesta superovulatoria y en la producción de ovocitos/embriones por la incorporación de eCG dentro del protocolo de superovulación. Finalmente, una sola inyección intramuscular o dividida de FSH en hialuronato se ha demostrado que induce una satisfactoria respuesta superovulatoria, simplificando el protocolo y reduciendo el estrés por las inyecciones y el manejo de los animales.

Fuente: Memorias IX Simposio Internacional de Reproducción – IRAC. 9,10 y 11 de Septiembre de 2011.

7 Comentarios

  1. Que tal buenas noches, me podría reenviar este articulo me interesa espero su respuesta de antemano gracias

  2. MANUEL HENRIQUEZ

    doctor cual es el mejor protocolo y el mas usado (el que da mas embriones viables) gracias

  3. MANUEL HENRIQUEZ

    CUAL ES EL MEJOR PROTOCOLO QUE RECOMIENDA Y PORQUE SALUDOS

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