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Columnas sobre el TLC con USA

Nuestro amigo Camilo Padilla Herazo nos envía una colección de artículos reciéntemente publicados en diversos medios sobre el TLC (Tratado de Libre Comercio) Firmado entre Colombia y Estados Unidos con el fin de entender un poco más cuál es el futuro que nos espera a quienes nos dedicamos a la producción ganadera. Pueden dejar sus comentarios al final del post.

TLC con Estados Unidos: Llegó la hora.

Por: José Félix Lafaurie. (Mayo 7 de 2012)

Como no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague, miles de pequeños y medianos productores tendrán que pagar el costo del intercambio comercial con Estados Unidos, porque en 15 días empezará una era que cambiará la estructura del mercado interno de lácteos y cárnicos que hasta hoy conocemos.

La hora de la verdad llegó. Y ante este desolador panorama, volvimos a dedicar otra jornada de análisis, durante el Foro Internacional que organizó la Cámara Gremial de la Leche de Fedegán, con el objetivo de volver a buscar, a la luz de las experiencias internacionales, pero también de las propias y de cara a las precarias ventajas competitivas, salidas a la crisis que afrontarán los ganaderos.

Colombia tiene ventajas comparativas en el sector rural, pero pocas o casi nulas competitivas. Y es en el aprovechamiento de unas y otras, donde se librará la batalla comercial.

Nadie discute las ventajas de una ganadería a base de pasturas naturales, fundada en los beneficios del trópico -agua y luminosidad abundantes- y su oferta ambiental y agroecológica, pero son insuficientes por los bajos parámetros productivos y reproductivos -propios del ganadero- y otros que comprometen al Estado, que impactan la capacidad sectorial para competir. Una simple comparación muestra las asimetrías. Mientras EE.UU, con un hato de 94 millones de animales ordeña 9 millones y produce anualmente 88 mil millones de litros, Colombia, con 24 millones, ordeña 7.4 millones y produce 6 mil millones de litros al año.

Catorce veces menos, pues los competidores americanos tienen un sistema especializado a base de maíz subsidiado -del cual es el mayor productor del mundo- lo que les permite tener un precio pagado por la leche al ganadero hasta un 30% por debajo del nuestro.

Pero hay más. Estados Unidos ha desarrollado un impecable sistema intermodal de transporte, 30% más económico que el colombiano. Entre tanto, nosotros seguimos moviendo el 70% de la carga por carreteras con un atraso de 60 años y por redes terciarias que hicieron agua con la ola invernal. Tenemos una de las peores redes viales de América Latina. De hecho, sólo tenemos pavimentado el 8,5% de 164 mil kilómetros. En carreteras estamos como los pobres de África.

Pero además de que no gozamos de admisibilidad en EE.UU., tendremos que medirnos con importaciones subsidiadas del mayor productor de carne del mundo y el 2 en lácteos, favorecidas además por la tasa de cambio. Sólo desde que se negoció el tratado a la fecha, la revaluación del peso frente al dólar está sobre 30% adicional.

Son factores suficientes para prever el desastre que se avecina. Las pocas ventajas comparativas son insuficientes.

Lo sabíamos. Durante las dos décadas del Atpdea poco se aprovechó. ¿Cuál es entonces la razón de optimismo de unos pocos que creen que ahora sí podrán exportar, cuando en el pasado las exportaciones de lácteos fueron marginales? Le recuerdo: el 67% de las subpartidas -347 de 519- estaba con cero arancel. Ahora es a otro precio: los beneficios son bilaterales y no unilaterales, como ocurría con el Atpdea. Amanecerá y veremos.

Pero mientras amanece, vale la pena que pensemos qué vamos a hacer con más de 300 mil muy pequeños ganaderos, que constituyen la pobreza rural. El impacto social será dramático, aunque lento y progresivo. La lección mexicana debe servirnos. Allá más del 70% de los productores desapareció. Y aquí como allá, el problema de pobreza y marginalidad está en el campo. No actuar de inmediato podría ser demasiado tarde y de consecuencias imprevisibles en empleo, bienestar y paz rural.

Entrevista a José Félix Lafaurie.

Publicado en LA REPÚBLICA  Sábado, Mayo 5, 2012

 “A Colombia le va a ir muy mal con el TLC con Estados Unidos y le irá peor con el de la Unión Europea”, es la lectura que hace el presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), de los acuerdos comerciales existentes y los que se avecinan.

Problemas de infraestructura, tasa cambiaria, condiciones sanitarias y fitosanitarias, poca inversión en ciencia y tecnología y debilidad en las instituciones, son factores que hacen menos competitivo al país para afrontar los retos que se aproximan, según el análisis del presidente del gremio ganadero.

Lafaurie insiste en que los más afectados serán los 227.000 ganaderos que tienen menos de 10 animales; seguidos de los 112.000 que tienen entre 11 y 25; los 68.000 que tienen entre 25 y 50 y los 46.000 que poseen entre 51 y 100 reses. De esos productores, dice, dependen en promedio casi un millón de personas.

También hace hincapié en el desequilibrio de las cifras con Estados Unidos. Ese país tiene 93,8 millones de cabezas de ganado, Colombia tiene 24,5; el país del norte produce al año 87.885 millones de litros de leche y Colombia llega a los 6.400 millones de litros. En cuanto a los hatos lecheros, Colombia cuenta unos cuatro millones de vacas, mientras Estados Unidos tiene más de nueve millones y la UE posee 23,5 millones.

El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, habló de sus percepciones sobre el TLC.

¿Cuál es la situación del gremio con la que reciben el TLC con Estados Unidos?

Colombia tiene ocho tratados firmados. De buena parte de esos países tenemos una amenaza muy fuerte, tanto en carne, como en leche, pero quizás el elemento crítico de todos los tratados es que no tenemos admisibilidad con ninguno de los países con los cuales ya se firmó y con los que se está en ejecución, lo cual indica que hay una clara desventaja de Colombia frente a sus competidores.

¿Qué impacto tendrá específicamente el TLC con Estados Unidos en el sector?

 Muy alto y por razones múltiples. Primero, si bien las canastas fueron compensadas y los americanos tienen admisibilidad, nosotros no la tenemos. Aparte de ello, los americanos tienen una cantidad de ventajas competitivas que no poseemos y algunas son macro. Ejemplos: la tasa de cambio y la infraestructura vial, hoy en día sacar un litro de leche de cualquier finca implica unos sobrecostos muy altos, mientras ellos tienen autopistas. La tercera desventaja obedece a factores productivos, indudablemente el hato lácteo de los Estados Unidos es muchísimo más productivo que el nuestro.

Usted habla de una mayor afectación para un grupo específico de productores, ¿qué va a pasar con ellos?

Son más de 300 mil ganaderos que muy seguramente van a terminar quebrados. Es un problema social con unas dimensiones inimaginables, como ya lo reconoció el ministro de Agricultura. Creo que el gobierno tiene que empezar a pensar estrategias que disminuyan el alto impacto, desde el punto de vista social y económico. De lo contrario, la marginalidad y la pobreza en el sector rural van a ser muy altas.

¿Tiene Fedegán alguna propuesta concreta para estos productores?

Claro. Tenemos una serie de herramientas y una serie de propuestas al Gobierno que van desde ayudas a través de Asistegan, un programa de Fedegán para impulsar la modernización de los pequeños ganaderos de Colombia, hasta la generación de nuevos escenarios de buenas prácticas, para mejorar la alimentación y la genética; claro que buena parte de eso se hace con dinero y el dinero lo tiene el Gobierno. Él sabe que Fedegán está siempre con la intención de colaborarle, para amainar el impacto que tendrá el TLC, sobre todo en sectores altamente vulnerables.

Usted dijo que en Colombia existen ventajas comparativas más no competitivas ¿qué hace falta para ser competitivos?

Múltiples cosas faltan; por ejemplo vías, más y mejor inversión en ciencia y tecnología y transferencia. Por ejemplo, en todo lo que es la institucionalidad sanitaria e inocuidad; mientras Colombia no tenga más fortalecidas y modernas entidades como el ICA, Corpoica e Invima, obviamente el sector va a estar dando tumbos. Otro tema es el de la tasa de cambio; una tasa revaluada naturalmente hace que nuestra producción pierda competitividad. En fin, creo que hay una tarea urgente y una agenda interna muy gruesa que tendremos que desplegar en el curso de los próximos años.

El ministro Juan Camilo Restrepo anunció en el Primer Foro Internacional Lechero que el ICA lo va a reestructurar “de cabo a rabo”, ¿cómo recibe esa noticia?

Magnifica, bienvenida esa reforma y en todo lo que podamos ayudar, estaremos dispuestos a hacerlo.

En cuanto al tema de infraestructura, precísenos ¿cómo afecta al sector?

En infraestructura estamos muy mal. El país tiene, tan solo en vías terciarias, más de 120 mil kilómetros. A duras penas estamos pensando hasta ahora en dobles calzadas y cuando se quiera reconstruir la infraestructura va a ser demasiado tarde. El impacto de los bienes que llegarán a puertos y de los puertos a los centros de consumo dejará en una gran paradoja la producción colombiana. Mientras llega producto externo, nuestra producción primaria, carne y leche, quedará atrapada en las fincas, porque no tienen vías terciarias para sacarla a los centros de consumo.

Usted dijo que con EE.UU. nos va a ir mal y que con la Unión Europea nos va a ir peor, ¿por qué está tan seguro de eso?

Primero, por tamaño relativo. La Unión Europea es la mayor exportadora. Por otra parte ellos reciben subsidios y ayudas internas, y eso hace su fortaleza, especialmente los que se enfocan en el sector rural y especialmente en el tema ganadero. Por consiguiente, competir contra un sistema subsidiado es complicado, más cuando la producción es especializada y altamente competitiva y aquí estamos en pañales.

¿No está siendo muy pesimista, al afirmar que con los Tratados de Libre comercio al sector le va ir muy, pero muy mal?

¡Nooo!… Revisaremos la balanza comercial dentro de un par de años.

¿Cuáles son las perspectivas del sector ganadero?

Creo que tenemos que replantear la producción, una parte de lo que es lechería doble propósito tendrá que reconvertirse más en ganadería de carne que para leche; creo que la lechería tiene que ser especializada, para que llegue a ser altamente competitiva. Piense usted que Colombia tiene un hato de más de 7 millones de cabezas en producción y produce menos leche que un millón de vacas del Canadá; allí se produce casi el doble con menos vacas.

¿En qué va el tema de los controles fitosanitarios, específicamente con la enfermedad de las vacas locas?

El Gobierno quedó en que iba a tomar con mucha resolución el tema y que las medidas serán muy estrictas, más con las nuevas circunstancias de las ‘vacas locas’; considero que esos controles se pueden aprovechar de cara a la admisibilidad de esos productos a partir del 15 de mayo.

¿Qué concepto tiene del trabajo de la Dian para recibir el TLC?

Creo que la Dian todavía no está preparada, está muy atrasada y tendría que hacer varios esfuerzos para modernizarse.

En el TLC, Colombia ya le incumplió a Canadá

Por: JORGE CORREA C. | El Tiempo | 06 de Mayo del 2012

Gobierno no expidió a tiempo reglamentación de cupos para importar alimentos canadienses.

Canadá le reclamó a Colombia por no haber podido exportar el año pasado más de 14.000 toneladas de carne bovina, porcina y fríjoles al mercado colombiano, la mayoría sin el pago de aranceles, según lo establecido en el Tratado de Libre Comercio (TLC).

A partir del 15 de agosto del 2011, cuando entró en vigencia el TLC, y hasta el 3l de diciembre pasado, el empresariado canadiense tenía derecho a esa gabela arancelaria, para lo cual el gobierno colombiano tenía que haber reglamentado la implementación de esos cupos (contingentes), lo que apenas sucedió el pasado 30 de enero, es decir, cinco meses y medio después.

Aún faltaba, sin embargo, distribuir los cupos entre los importadores interesados en traer esos productos, lo cual se hizo el 30 de marzo, con la particularidad de que tuvo en cuenta los contingentes negociados para el 2012 y no para el 2011. Este año quedó en el limbo.

Si Colombia hubiera estado lista para la implementación del acuerdo, dijo Ricardo Duarte, quien negoció el TLC con Canadá y hoy es miembro de la firma Duarte García (DG&A), esa reglamentación debió expedirse unos días antes del 15 de agosto.

Apreciación similar tiene Andrés Espinosa, exasesor del Ministerio de Agricultura y actual presidente de Inverdies, quien advirtió que a ello se agrega la falta de preparación de la aduana para el control del ingreso de contingentes al país.

Colombia, a todas luces, incumplió, como lo reconoce el ministro de Comercio, Sergio Díaz-Granados, o para decirlo en palabras de Duarte, “se generó un irritante”, lo que, de acuerdo con él, deja varios mensajes: “¿Colombia está lista para los TLC o estamos improvisando? ¿Viene el TLC con Estados Unidos -dentro de ocho días- y vamos a estar en la misma situación que con Canadá?”.

Desde el año pasado se rumoraba sobre la molestia del gobierno canadiense por ese incumplimiento, pero su homólogo colombiano negó tal situación.

Fuentes bien informadas comentaron que Canadá pidió que, como la no utilización de los cupos de fríjol y carnes con cero arancel o arancel reducido era responsabilidad de Colombia, esas cantidades debían sumárseles a las correspondientes para el 2012.

Esa circunstancia, aclaró Duarte, no está prevista en el acuerdo, pues para eso es para lo que se regulan las tasas de crecimiento anual de los cupos: para que no haya esa acumulación en un año que pueda generar daño a la producción nacional.

Lo cierto es que, para sorpresa de los entendidos, Colombia corrigió unilateralmente el incumplimiento: el 17 de abril, el Ministerio de Agricultura abrió la convocatoria para la distribución de los cupos del 2011; el 30 se cerró y a más tardar mañana hará la asignación respectiva.

Lo de Canadá es un campanazo para lo que se viene con el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, pero el Gobierno le ha manifestado al sector privado que la reglamentación de los cupos con este país será expedida máximo el lunes próximo, cuando comienza a regir este acuerdo.

La Dian rechaza señalamientos

Lo que sucedió con Canadá es un tema jurídico: no se expidieron unas normas cuando tocaba y no tiene nada que ver con la sistematización de las aduanas, dijo el director de la Dian, Juan Ricardo Ortega, quien acepta que en este campo hay falencias y que la entidad enfrenta “retos enormes”.

“Ese cuento de que no estaban listas las aduanas no obedece ciento por ciento a la realidad. De hecho, desconoce lo fundamental: los intereses que tratan de utilizar todo lo que puedan para frenar las cosas, porque cada vez que las demoran, ganan”, enfatizó el directivo.

La sistematización de las aduanas es determinante para controlar en tiempo real el ingreso de productos sometidos a cupos y que no pagan arancel, pero que tan pronto se completa hay que comenzar a cobrar ese gravamen.

En los TLC, como el de Estados Unidos, se negociaron cupos para alimentos como maíz, trozos de pollo, carnes bovina y porcina, arroz, y si no se controla su ingreso, pueden causar daños graves a la producción nacional.

Al sistema que maneja la Aduana se le están haciendo ajustes para que desde el lunes próximo informe diariamente cómo evolucionan las importaciones de los contingentes, aseguró Ortega, quien reiteró que “es básico, pero funciona”.

Lo anterior, mientras arranca un nuevo y sólido sistema, cuya puesta en marcha se prevé para dentro de unos cuantos meses.

No vamos a dejar aminorar el empleo en el campo y menos con TLC

VANGUARDIA LIBERAL, Viernes 04 de Mayo de 2012

Así lo aseguró el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, durante el primer Foro Internacional de la Leche que organizó la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán.

Los 350.000 ganaderos que dependen de la pequeña lechería forman una de las grandes preocupaciones de Fedegan y del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural con la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos. Incluso, algunos creen que serán los más afectados.

Así se evidenció durante el primer Foro Internacional de la Leche que organizó la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, entidad que presentó un balance de la situación real del sector, en el que se señaló que el mayor riesgo lo corren los 227.000 ganaderos que tienen menos de 10 animales; los 111.814 ganaderos que tienen entre 11 y 25 y los 68.348 a los que les pertenecen entre 25 y 50 cabezas.

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, dijo: “Colombia se encuentra en riesgo de incrementar aún más la pobreza rural con la quiebra que van a sufrir miles de pequeñas y medianas familias productoras de leche debido al TLC con Estados Unidos”. Por este motivo hizo un llamado a los formuladores de políticas del Gobierno, para que tengan en cuenta el problema social que se generará y que según él se agravará con otro TLC en camino: el de la Unión Europea.

Al paso salió el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, diciendo que el Gobierno no permitirá que los millones de empleos campesinos sean arrasados por la competencia que generarán a la producción interna, los tratados de libre comercio.

“La decisión del Gobierno es la de trabajar con toda intensidad, movilizar mecanismos presupuestales y administrativos a fondo para apoyar a la agricultura colombiana y defender el empleo en el campo frente a la llegada del TLC”, precisó.

“Lo que vamos a hacer es acondicionar y apoyar sectores amenazados para que no haya pérdida de empleo”, anotó el ministro al citar el caso del arroz, de cuyo cultivo dependen laboralmente, directa o indirectamente, 500 mil colombianos o el de las 350 mil familias que dependen de la pequeña lechería.

Panorama real

José Félix Lafaurie fue enfático en afirmar que cuando se tuvo el Atpdea (preferencias arancelarias en Estados Unidos, como contraprestación a la lucha contra las drogas) Colombia podía exportar a ese país, a cambio de nada, el 67 % de la oferta de lácteos sin aranceles, pese a lo cual esa opción no se aprovechó. Ahora, dijo, las cosas son de doble vía, Estados Unidos podrá enviar su leche y derivados. “Si no pudimos antes con Atpdea, ¿por qué vamos a poder ahora?”.

Otro de los aspectos que, según su exposición, deja en desventaja competitiva el sector lechero respecto es que mientras Estados Unidos tiene 93,8 millones de cabezas de ganado, Colombia tiene 24,5. Mientras Estados Unidos produce al ano 87.885 millones de litros de leche, Colombia solo llega a 6.400 millones de litros.

En cuanto a los hatos lecheros, Colombia cuenta con más de cuatro millones de vacas, Estados Unidos tiene más de nueve millones y la UE posee 23.5 millones.

Finalmente el presidente de Fedegan resaltó que la seguridad democrática mejoró la productividad en los hatos, pero que en este momento preocupa que la leche en el sector rural no va a tener acceso a los centros de consumo, porque solo se están preocupando por acercar los puertos a estos centros.

“El tema de la infraestructura se está dejando de lado y mientras el 27 por ciento de las vías en América Latina están pavimentadas, nosotros solo tenemos 15 kilómetros pavimentados por cada cien y en Estados Unidos 67 kilómetros por cada cien. De nuestras vías, el 13 por ciento están en buen estado, el 51 por ciento en regular estado y es triste reconocer que el 36 por ciento en mal estado”, señaló Lafaurie.

Minagricultura duplica recursos para afrontar llegada de TLC

Portafolio. Mayo 3 de 2012

Se busca que los sectores ‘sensibles’ al TLC enfrenten el tratado, fortalecidos, y no se pierda el empleo.

El Ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, anunció que los recursos de la cartera a su cargo se duplicarán para la vigencia del 2013 al pasar de 500.000 millones de pesos a un billón.

El funcionario hizo la declaración durante la apertura del primer foro internacional de la leche, realizado ayer en Bogotá. Con estos recursos, el Gobierno financiará sus programas de desarrollo rural.

“La decisión de Gobierno es la de trabajar con toda intensidad, movilizar recursos presupuestales y administrativos para apoyar a la agricultura, es decir, de millones de empleos que no vamos a dejar ‘tirados en el camino’ a una competencia de los TLC firmados”, dijo el Ministro.

Además, el funcionario recalcó que todas las tareas que debieron hacerse con antelación –luego de negociarse el TLC– no se hicieron y se perdió mucho tiempo que debe recuperarse. Hay que recuperar el tiempo perdido”, dijo Restrepo.

El Gobierno quiere, así, acondicionar y apoyar sectores amenazados para que no se pierda el empleo. Para el caso de la lechería, por ejemplo, se estima que 350.000 familias viven de este negocio y no menos de 500.000 lo hacen del sector arrocero.

“EL Gobierno va a cuidar el empleo agrícola y movilizará apoyos presupuestales, crediticios y subsidios para que el sector agrario se prepare para cuando esos periodos de desgravación se acaben, se cuente con una agricultura y una ganadería más preparada”, concluyó el Ministro.

Adicional a los recursos que destine el Gobierno, se exigirá una ‘contrapartida’ a los productores, recursos que deberán provenir de los fondos parafiscales, cuyas cuotas deberán incrementarse.

Se estima que esto sería de forma gradual y se impulsaría en los sectores hortifrutícola y porcícola, mientras se esperan iniciativas de los arroceros, cerealeros e, incluso, de los cafeteros.

Un comentario

  1. esteban quito

    Dr Serrano, buenas tardes.

    Que opina ud con este TLC?, será que el mercado de la genética colombiana (IATF, EMBRIONES, ASISTENCIA TÉCNICA REPRODUCTIVA) se verá afectada en el corto y mediano plazo?, quisiera conocer su opinión sobre este tema.

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