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Alternativas del ejercicio ganadero

Durante años numerosas ganaderías del trópico bajo han trabajado en mejoramiento genético, con grandes inversiones, grandes expectativas pero, a la hora de cosechar, siguen obteniendo los mismos resultados productivos de hace mucho tiempo. Debemos reflexionar al respecto, buscar las causas y actuar decididamente para que tanto esfuerzo e inversión se justifique. Identificamos como una de ellas la deficiencia alimentaria en la que mantenemos a nuestros animales la mayoría del tiempo. Del exceso de agua cuando el animal no encuentra confort, sometido por el sofoco, el barro, bichos y parásitos que le impiden aprovechar los potreros y sus forrajes, rápidamente pasa a vivir la sequía, con escasez de agua y forrajes, no logra aprovechar el confort de las noches frescas y días secos ventilados que llegan con el verano. Realmente son pocos los momentos cuando el animal encuentra un equilibrio entre el confort y una adecuada oferta nutricional, la mejor intervención para lograrlo es prepararse para el verano.

Debemos asumir con suficiente convicción y gestión la obligación de actuar preventivamente para garantizar el confort y la alimentación de los animales, reconociendo como nuestras condiciones se asemejan cada vez más a las de las regiones donde las estaciones son marcadas, los extremos invierno y verano tropicales ya se caracterizan ambos por ausencia de alimentos, por lo que producirlos y guardarlos hoy es una obligación. De este tema se habla mucho, abunda la información que realmente no es llevada con suficiente frecuencia ni intensidad a la acción. Las pérdidas por no hacer lo que sabemos debemos hacer son elevadas

El manejo, pilar fundamental del negocio ganadero, tiene mucho que ver en la respuesta productiva de animales genéticamente mejorados. Con la intención de aportar y polemizar constructivamente, nos atrevemos a esbozar alternativas de manejo que seguramente servirán en muchos hatos para beneficiarse económicamente de su inversión en mejoramiento genético lechero.

Si usted ha invertido en genética lechera obteniendo animales con alto potencial productivo, independientemente de otros aspectos, debe ser consecuente con lo que ha buscado y ha logrado. Las vacas Productoras de Leche son máquinas exigentes en materia prima y requieren de mantenimiento y manejo distinto a las que portan información genética, diseño y propósito diferentes.

Invertir en Genética puede ser buen negocio, podemos lograr animales con real potencial productivo, el cual se manifiesta solo cuando hacemos lo debido, favoreciendo las condiciones para ello. La genética está ahí, de nosotros depende que sea o no aprovechada.

La vaca lechera inicia su proceso de producción semanas antes del parto, cuando prepara su cuerpo y su Sistema Mamario para un parto y una lactancia. Exige estar seca, ganando peso y con todas las condiciones para “madurar” su glándula mamaria, si es primeriza debe conocer lo que va a vivir, lo cual se logra permitiéndole acompañar las vacas en su ordeño. Al parir, la vaca lechera no puede tener contacto con la cría, evitando se establezca un vínculo madre-cría. Esta se separa inmediatamente y se la lleva a un sitio donde recibe calostro con tetero o balde, nunca de la vaca, dos veces al día durante los tres primeros de su vida, el cuarto día ya no puede recibir calostro y deberá tomar leche o un sustituto, continuando con un plan nutricional y de vida totalmente alejado de la vaca.

La cría es un oficio totalmente independiente, debe ser desvinculado del ordeño y manejado bajo el concepto de ser parte importante de un Negocio Doble Propósito. Aquí la responsabilidad nutricional de la cría es del hombre y para ello se tiene diversas opciones que bien aplicadas pueden hacer de la cría y levante de animales un buen negocio. Para ello se debe dar la importancia que merecen las crías, reconocerles su valor como producto muy exigente en el manejo sanitario y de limpieza que generalmente son los puntos débiles de esta práctica. Tenemos la ventaja de poder utilizar potreritos controlados. El hacinamiento, el desaseo y la contaminación en las ternereras causan muchas muertes.

La vaca lechera, sin cría, se ordeña desde el primer día a fondo como mínimo dos veces al día, la ubre debe quedar totalmente vacía en cada ordeño y el calostro entregado a las crías; el sobrante se guarda congelado o se suministra como excelente alimento a otros animales o al hombre.

En el manejo tradicional botamos a la basura todo el mejoramiento lechero logrado cuando permitimos que el ternero toque la vaca. Allí se establece un vínculo difícil de romper. Peor se pone el asunto cuando decidimos soltar madre y cría para que esta se “endurezca”. Se reafirma la dependencia y se limita el potencial de la vaca, ella sabe que si produce demasiado va a matar a su cría, instintivamente empieza a regular su producción, más con la incomodidad que causa una ubre plena, que el ternero apenas le saca un poco, producir menos leche la favorecerán a ella y a su cría. A la semana o dos del parto, cuando se inicia el ordeño la vaca habrá reducido su producción a una tercera o cuarta parte y jamás la recuperara. Pregunta ¿De qué ha servido el mejoramiento genético? Esta práctica lleva a que animales con alto potencial terminen produciendo lo mismo o menos, demandando y enfermando más que los corrientes. Abundan las frustraciones por ello, que quede claro que los animales no son culpables.

La vaca con alto potencial lechero requiere no solo ser adecuadamente nutrida, también demanda ser inteligentemente manejada. No es difícil, un poco de lógica y Sentido Común son indispensables para aprovechar el potencial de los animales. En la medida en que una ubre sea totalmente vaciada su llenado exigirá más contenido, sencillo: más leche. De allí la necesidad de ordeñar una vaca lechera como mínimo dos veces al día, lo que se hace desde el primer momento de la lactancia sacando todo el calostro. Con este manejo estaremos obteniendo lactancias muy superiores a las manejadas corrientemente, que aumentaran de acuerdo a la capacidad de entender el manejo y requerimiento de Maquinas Biológicas transformadoras de forrajes y nutrimentos en leche.

La máquina bovina es transformadora de materia prima en leche, carne y otras cosas. No produce de la nada. Hacer esto es magia, lo que no es una característica propia de los rumiantes.

Cuando a una vaca lechera no se le extrae la totalidad de leche al menos dos veces al día, su glándula mamaria pierde estimulo reduciendo su producción. Leche en la ubre favorece las mastitis y reduce el trabajo glandular: menos leche.

No podemos seguir culpando al Trópico, resaltando sus dificultades y sus deficiencias, de la baja productividad de nuestro negocio, por el contrario debemos reconocer y potenciar enormes recursos que son desperdiciados. Tenemos mucho de culpa cuando, viviendo en la abundancia, no la aprovechamos. Las vacas y los hombres de las regiones que sobrevaloramos tienen mayores dificultades que las nuestras. Posiblemente su ventaja es no tener alternativas, ellos hacen o hacen y constantemente están buscando maneras de hacerlo mejor. Por ello su negocio ganadero de hoy logra parámetros muy superiores a los del siglo pasado y cada vez son mejores. Claro, practicando lo que es la versión moderna de la esclavitud: Ser ganadero en regiones no tropicales. Mientras gozamos nuestros privilegios nos quejamos y seguimos haciendo lo mismo, orgullosos de nuestro sistema y con el bolsillo roto, sobreviviendo. ¡No hemos mejorado productivamente en más de cincuenta años!

Si usted lleva años invirtiendo en mejoramiento genético. ¿No cree que sea hora de tomar utilidades de ello? No es difícil, solo piense, utilice la lógica, el sentido común y actúe abandonando lo que por temor no se atreve a abandonar. No es una locura pensar que lo aprendido durante años este equivocado. No hay culpables. Si habrá culpables y perdedores en aquellos que teniendo el nuevo conocimiento no se atrevan a cambiar.

Que una práctica se mantenga en el tiempo, siendo hecha por la mayoría, nos debe hacer dudar de su validez y eficacia. Es claro que la mayoría no tiene la razón, solo hace lo más fácil, lo menos exigente, lo que es menos productivo. La diferencia la hace la minoría, que hace lo mejor.

Si tiene vacas lecheras… ¡Aprovéchelas! Póngase a hacer lechería como se debe. Atienda al menos estas tres sugerencias: Aliméntelas bien, ordéñelas a fondo mínimo dos veces al día y no permita la creación de vínculo vaca-cría, si lo hace tendrá problemas en el manejo de su hato lechero.

Es un error afirmar que compramos la leche cuando alimentamos las buenas vacas, no hacerlo es lo equivocado, es desperdiciar un potencial logrado con muchos años de trabajo e inversión. Una vaca lechera paga ampliamente su alimentación cuando esta es apropiada y se le brinda las condiciones para responder rentablemente al manejo adecuado. Desafortunadamente no es extraño encontrar excelentes vacas alimentadas de manera equivocada con una respuesta productiva negativa. Alimentar vacas es un arte que se debe conocer pues va más allá de llenarlas de comida.

El mayor limitante a la aplicación de este sistema es y será el insumo humano. Su pensamiento y cultura ganadera lo mantiene negado a esta posibilidad, por lo que será necesario un serio trabajo en este sentido, “cambiarles el CHIP”. Darles la oportunidad de conocer, aceptar y tener la capacidad de ejecutar procesos diferentes “repensar y reinventar” nuestra practica ganadera; debemos insistir con personal capaz de entenderlo y ponerlo en práctica positivamente, con algunos será imposible y tendremos que utilizarlos en oficios diferentes. No estamos inventando nada, solo aplicamos el sentido común y planteamos algo similar a lo que es ejecutado exitosamente en muchos lugares. Lo que no mejora durante tanto tiempo debe ser cambiado. “Si quieres resultados diferentes a los que estas logrando, deberás aplicar procesos diferentes, hacer lo mismo, traerá lo mismo” se agrega: “con personas pensando diferente y de ser necesario con personas diferentes” Una vacada mejorada genéticamente para leche justifica el establecimiento de un sistema de LECHERIA TROPICAL, no hacerlo es un desperdicio. No es lógico, no hay razón, no es inteligente, hacer un trabajo y una inversión durante años para seguir manejando las vacas de la misma manera como a comienzos del siglo pasado. Las vacas que hemos logrado son superiores y merecen un ganadero superado. Lo que hoy hacen con las vacas lecheras en Europa, Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina etc. ha sido un proceso continuo de mejoramiento y de cambio; hace cien años hacían como nosotros ganadería de sobrevivencia pues tenían bajos niveles de producción. Europa muestra hoy cómo se hace un verdadero sistema Doble Propósito, con vacas de alta producción en lechería especializada, mientras sus crías son aprovechadas eficientemente para producir los mejores reemplazos y/o excelentes productores de carne.

El Negocio Ganadero ha de seguir pues el mundo lo necesita. Si no somos capaces de entender y desarrollar un Nuevo Pensamiento Ganadero otros vendrán y lo harán. Ganaderos de otras regiones del mundo están cansados de la esclavitud y quieren explorar donde hacer ganadería es placentero. Aquí serán siempre bienvenidos pero, ¿por qué no hacerlo nosotros? La actual manera de ejercer ganadería perdió su vigencia, mantenerla significa continuar en un lento e indefectible camino hacia la ruina. Un Sistema Doble Propósito verdadero produce leche eficientemente y permite obtener animales excelentes a temprana edad: $$$ multiplicados.

Con vacas de menor potencial, pero con calidad lechera, las que son mayoría en nuestras praderas, se tiene la excelente oportunidad de implementar un sistema de Doble Ordeño con Ternero.

En este sistema de manejo se permite la creación del vínculo vaca-ternero, pero se controla la mutua dependencia. Al parto se ateta la cría, garantizando el consumo de calostro inmediato al nacimiento y al menos dos veces diarias durante los primeros tres días. Pero se impone un manejo determinante para el éxito: desde el primer día la vaca va sola al potrero y la cría se retiene en un sitio limpio, ventilado, seco, confortable. El amamantamiento se controla y se restringe a media hora. El calostro se puede dar directamente de la vaca, mejor con tetero o balde; la vaca debe ser ordeñada al máximo dejando la ubre totalmente vacía, dos veces al día. Al iniciar el ordeño se utiliza el ternero para el estímulo, para lo cual no se necesita que mame, es mejor si no lo hace, se mantiene cerca y se ordeña la vaca a fondo sin dejar absolutamente nada de leche. Finalizado el ordeño, a fondo, el ternero queda con la vaca máximo durante media hora después de la cual se separan. Las vacas van solas al potrero y los terneros al sitio destinado para ellos, que pueden ser pequeñas mangas o potreritos frescos, secos, con agua de bebedero limpia y abundante; ofrecer la posibilidad de heno (pasto tierno cortado y amarrado colgando de una pita o metido en una malla de donde puedan tomarlo) o pasto fresco que debe ser tierno y repicado (2 cm), agregándole matarraton y/o totumo, guásimo, etc. Dar pastos envejecidos en corte largo abundante en tallos a los terneros es similar a dar panza a un bebe. Las vacas, repito, permanecen solas hasta la una o dos de la tarde cuando se procede al segundo ordeño llevando los terneros al potrero donde están las vacas para que las ordeñen libremente durante media hora. Pasado este tiempo son guiados a su sitio, dejando las vacas solas hasta las cuatro de la tarde cuando se hace el cambio al potrero donde permanecerán toda la noche hasta el momento en que son recogidas para el primer ordeño del día. En algunos ordeños se puede llegar a realizar un segundo ordeño humano a las vacas después del de los terneros, sorprendentemente muchas vacas quedan con leche la cual debe ser extraída pues afectara la producción y llenado de la ubre para el ordeño de la mañana. De verdad que nuestras vaquitas han mejorado y eso debemos aprovecharlo. ¡Vacas de tres ordeños!!

Al tercer o cuarto mes se suspende el doble ordeño, solo se permite al ternero estar con la vaca la media hora después del primer ordeño y se les pastorea en rotación diaria en potreros reducidos al máximo.

Esta es una propuesta de un Sistema Doble propósito, en el que se hacen dos ordeños a las vacas, logrando así aumentar su producción de leche, obteniendo crías bien alimentadas y desarrolladas precozmente como rumiantes.

Crianza Toda Leche. Aquí es importante controlar el vínculo vaca-cría pues se puede crear una dependencia negativa. El parto debe ser atendido garantizando el suministro de calostro al ternero inmediato al nacimiento, generalmente es necesario orientarlo para que mame de una teta limpia, evitando los riesgos de que lo haga de una contaminada; la cura de ombligo es fundamental hacerla con un producto que actúe sin dañar, evitando utilizar líquidos indicados para uso en elementos no orgánicos o sustancias que contienen fosforados u otros tóxicos; leer las etiquetas e indicaciones evita muchas pérdidas. Si atendemos adecuadamente el parto estaremos reduciendo posibilidades de enfermedades y muertes de animales incluso adultos, pues muchas infecciones originadas en el ombligo quedan latentes y se manifiestan meses después (mastitis, metritis, neumonías, endocarditis, artritis, laminitis y otras). El efecto ombligo va mucho más allá de una inflamación e infección aguda que se muestra claramente, todo ombligo afectado, así sea curado, deja secuelas en el animal. De allí la importancia de una curación preventiva.

Atendido lo anterior procedemos a controlar la excesiva dependencia vaca-cría. Lo hacemos interviniendo el amamantamiento, imponiendo horarios y momentos durante los cuales el ternero ordeña la vaca, con eso logramos entregarle tranquilidad especialmente a la madre, que realiza mejor su trabajo de pastoreo sola; el ternero aprende a ser independiente, empieza a conocer y utilizar alternativas alimentarias diferentes de la leche e inicia su proceso de formación como rumiante más temprano y de una mejor manera.

Invitamos a sentir una terrible inconformidad y desear ser mejores. A orientar la energía de nuestras quejas, a poner a volar la imaginación, a perder los temores, a ser atrevidos. Si lo que hacemos no nos satisface, sencillo: Cambiémoslo.

Los profesionales del sector tenemos la obligación de que, así sea con ideas, nuestro trabajo aporte al mejoramiento. Lo mínimo que debemos preguntarnos es: ¿Han mejorado en algo las ganaderías donde he intervenido? ¿Me he dejado llevar por el ambiente y las presiones permitiendo que se sigan realizando las practicas que para nada mejoran el negocio? ¿Estoy dispuesto a explorar lo diferente?

No se requiere ser sabio, generalmente basta con utilizar el sentido común, la lógica y la razón.

Qué difícil es hacer mella en terreno de los sabios pues su sabiduría se fortalece al cuestionar e imponer, lo poco que logres te dará satisfacciones y razón a tu razón de ser.

Escrito por el Dr. Luís Guillermo Fuentes y publicado en la revista Notas Ganaderas.

3 Comentarios

  1. Un articulo que orienta , con logica y sobre todo con mucho sentido comun , miremos a cuantos nos hacen despertar de la dura realidad FELICITACIONES

  2. Excelente articulo, felicitaciones a su autor.

    ¿Cuantos litros diarios de leche se le deben suministrar a los terneros que son separados de su madre tan pronto como nacen? Gracias.

  3. No puedo estar mas de acuerdo con el Doctor serrano, el mejoramiento genetico solo se expresa cuando todos los demas necesidades se han suplido, de hecho la universidad de Cornell publico un estudio que muestra que las mejoras en produccion de leche se deben en un 98% a medio ambiente ( comida, agua,camas, manejo,etc) y solo un 2% al mejoramiento genetico.
    Nosotros ordenamos y producimos leche con vacas Holstein o Jersey y las crias son retiradas en menos de una hora vacunadas y les administramos calostro pastuerizado de animales de mas de 2 partos, un gallon en la manana y medio en la tarde.
    Como dato curioso mas del 60% de la carne cunsumida en los estados unidos proviene de feedlots con toros Holstein, otra vez no importa la genetica lo que importa es la comida y el medio ambiente dode se desarrollan estos animales. animales de 18 meses con peses promedios de 900 lbs.

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