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¿Por qué fracasamos en IATF?

La Inseminación Artificial a Término Fijo o IATF es una técnica reproductiva que nos permite cubrir mediante inseminación artificial un alto número de hembras bovinas en cortos periodos de tiempo mediante la intervención hormonal del ciclo estral. Esta técnica, además de permitirnos utilizar toros de altísimo valor genético y productivo, nos permite reducir el número de días abiertos y obtener camadas uniformes entre otras muchas ventajas.

Desafortunadamente no es difícil encontrar en el campo casos en los que estos programas han fracasado al punto que sus bajos resultados son insuficientes para cubrir los costos del proyecto. Esto causa de inmediato desilusión en el ganadero y se crea desconfianza en una técnica que de ser bien empleada puede producir resultados sorprendentes y mejorar ostensiblemente la economía de la empresa ganadera. A continuación expondré algunos puntos que en mi opinión deben ser tenidos en cuenta antes de implementar un programa de mejoramiento genético mediante IATF.

Evaluación reproductiva

Todo programa de IATF debe ir precedido de una minuciosa evaluación reproductiva. Esta evaluación consta de dos partes: la colecta y análisis de datos y la inspección física de los animales.

En la colecta y análisis de datos debemos saber la edad y el peso de los animales a trabajar; el número de partos; el tiempo transcurrido desde el último parto; el historial de problemas reproductivos como abortos, retenciones de placenta, distocias y/o repeticiones de celos; la nutrición y suplementación que se da a estos animales; el manejo y amamantamiento de las crías y el manejo sanitario que se emplea en la finca especialmente en cuanto a vacunación se refiere.

Conozco una finca donde su propietario manifestaba que nunca había tenido problemas y por ello no vacunaba contra las enfermedades del complejo reproductivo (IBR/DVB/Leptospira). Desafortunadamente los profesionales solo podemos hacer recomendaciones pero estas pueden ser tomadas o desechadas por el ganadero a su conveniencia. En esta finca realizamos un programa de IATF para 26 hembras de las cuales tan solo 8 quedaron preñadas – diagnosticadas por ecografía al día 45 – y de esas 8 apenas 6 llegaron a término con su gestación. Cuando por fin el ganadero aceptó enviar muestras al laboratorio encontramos que de 6 animales muestreados 6 eran positivos a IBR, 6 eran positivos a DVB, 5 eran positivos a Leucosis y 2 eran positivos a Brucela. ¿Cómo podría funcionar un programa de IATF en esta finca? Este caso fue publicado en el Blog Ganadero bajo el título: Así es imposible preñar.

En la inspección física de los animales debemos ser muy rigurosos en la condición corporal de las hembras que se van a seleccionar para el programa. Esto no quiere decir que las hembras delgadas no puedan hacer parte del mismo; pueden y deben ser elegidas para un programa de IATF aquellas hembras delgadas que se encuentran ganando peso ya que la ganancia de peso durante el posparto está relacionada con el rápido retorno a la ciclicidad – y por consiguiente a la primera ovulación – mientras que la pérdida de condición corporal se relaciona directamente con un alargamiento del periodo abierto.

El técnico debe inspeccionar también la mucosa vulvar buscando que la coloración sea la adecuada y no indique estados anémicos ni congestiones, que no tenga pústulas, edemas o cualquier otra alteración; la temperatura corporal, descartando a aquellos animales en estados febriles; que el pelo no sea hirsuto ni débil y al llegar el momento de explorar el aparato reproductor interno debe tener la suficiente destreza para diferenciar un útero sano de un útero enfermo – por ejemplo con metritis, piómetra, momificaciones etc – así como las estructuras ováricas que va encontrando en cada uno de los animales – folículos, cuerpos hemorrágicos, cuerpos lúteos o quistes.


Imágenes: Dr. Aldemar Chávez

Conocer el estado ovárico de las hembras a trabajar nos permite elegir un mejor protocolo de intervención hormonal ya que, como veremos a continuación, no es lo mismo tratar a un grupo de hembras cíclicas que a un grupo de hembras en anestro con o sin cría al pie.

La elección del protocolo y su manejo

En mi correo electrónico recibo constantemente mensajes de técnicos y ganaderos que me preguntan cuál es el mejor protocolo para sincronizar un lote determinado de hembras. Esta pregunta es tan compleja que es imposible responderla por medios electrónicos.

Existen tantos protocolos hormonales como cualquiera se pueda imaginar y todos funcionan bien en la medida en que sean aplicados a los animales que los requieren. Por ejemplo los protocolos con base en GnRH y luteolíticos – PreSynch , OvSynch, CoSynch etc – funcionan muy bien cuando de animales ciclantes se trata mientras que los protocolos con progestágenos y eCG (Gonadotropina coriónica equina) son los mejores cuando hablamos de hembras en anestro. Tratar de preñar a una hembra en anestro utilizando un protocolo indicado para hembras ciclantes es como ponerle diesel a un carro que trabaja con gasolina y pretender llegar lejos en él.

Elegir un protocolo es el resultado del análisis de los datos colectados en la evaluación reproductiva. Cuando yo encuentro que las vacas tienen más de 60 días desde el parto, se encuentran con su cría al pie, están delgadas aunque ganando peso y sus ovarios están lisos y pequeños de inmediato pienso en un protocolo que incluya progestágenos, estrógenos y eCG porque esta última hormona me garantiza un mejor desarrollo folicular que el que me puede ofrecer un análogo de la GnRH. Así mismo, si encuentro unas vacas como estas pero en sus ovarios encuentro un cuerpo lúteo elijo este mismo protocolo pero añado un producto luteolítico.

En un caso contrario, si encontramos vacas y novillas ciclantes, con una correcta separación de su cría y en una condición corporal óptima tal vez no necesitamos más que un OvSynch o un CoSynch para trabajarlas porque estos animales no se encuentran bajo los efectos negativos del bloqueo profundo en que se encuentran las vacas del ejemplo anterior.

En cuanto a las dosis recomendadas también debemos tener criterios de elección pues si bien en un lote de animales podemos trabajar los mismos productos también es cierto que podemos ajustar las dosis de estos de acuerdo a los requerimientos y umbrales de animales con los que estamos trabajando. Los estrógenos, como el Benzoato de estradiol, por ejemplo, se deben trabajar a media dosis cuando se trata de novillas Bos indicus mientras que en vacas podemos trabajar con la dosis completa sin problemas. Productos como la eCG tienen un rango de dosis que va de 400UI a 600UI. Estas dosis deben ser aplicadas de acuerdo a los animales que vamos a trabajar teniendo como premisa que una vaca con un bloqueo alto  – condición corporal comprometida, presencia de la cría, ovarios lisos – debe recibir la dosis media o mayor mientras que una novilla de buenas carnes se debe trabajar con la dosis inferior recomendada o incluso con una dosis menor (Novilla de buenas carnes trabajadas con 200 – 300UI han mostrado buenos resultados). Si lo hacemos al revés, si ponemos a la vaca de condición comprometida la dosis menor y a la novilla de buenas carnes la dosis mayor corremos el riesgo de aplicar una cantidad insuficiente en la primera y no lograr el objetivo trazado y superovular a la segunda consiguiendo una indeseada gestación de múltiples.

De la misma forma ocurre con los progestágenos. Dispositivos intravaginales con 1 gr o más de progesterona son ideales para sincronizar vacas pero pueden tener una concentración hormonal alta para las novillas de tipo cebuino por lo que, en la medida de las posibilidades, se recomienda trabajar a las novillas con dispositivos de segundo uso o con aquellos cuya concentración de progesterona es de 0.5 grs. Y si de progesterona se trata debemos tener en cuenta la posible presencia de un cuerpo lúteo. Cuando yo encuentro esta estructura ovárica en una novilla y solo tengo dispositivos de 1 gr prefiero cambiar el orden de aplicación de los medicamentos y junto al dispositivo y el estrógeno del día 0 aplicar el luteolítico que normalmente se aplicaría el día 8 para que este producto me lise la estructura ovárica y evite que  la progesterona que libera el dispositivo nuevo se sume a la progesterona que libera el cuerpo lúteo causando un bloqueo indeseado en el eje hipotálamo – hipófisis.

A menudo también pensamos que el protocolo de sincronización consiste únicamente en aplicar los productos hormonales como lo indica el fabricante. Nada más alejado de la realidad pues el protocolo de trabajo debe incluir además de las hormonas, algunas prácticas de manejo que mejoran considerablemente los resultados. Algunas de estas son:

  1. Manejo de las crías: la interacción de la vaca con su cría hace que se produzcan en el cerebro sustancias opioides que disminuyen la producción de hormonas de interés reproductivo y esta baja producción de hormonas inhibe la maduración de los folículos ováricos y en mayor medida las bajas concentraciones de LH impiden la correcta ovulación de los folículos que existen o que hemos creado con el protocolo. Este bloqueo no es causado solo por el amamantamiento, en realidad es la suma de los estímulos visuales, táctiles, olfativos y auditivos de forma que la separación de la cría durante el protocolo (desde el día de retiro del progestágeno hasta 12 horas después de la IA) debe ser lo suficientemente buena para cortar estos estímulos.
  2. Nutrición: cuando un animal en anestro comienza a recibir una mejor nutrición de inmediato el hipotálamo nota esto y aumenta la frecuencia de producción y liberación de hormonas reproductivas. Cuando el animal pierde peso, la movilización de reservas grasas envía un mensaje al cerebro para que se bloquee la actividad del eje hipotálamo – hipófisis – útero – ovario. Esto es tan grave que con una pérdida del 9% del peso vivo del animal es suficiente para producir la infertilidad temporal y esta infertilidad solo se empieza a solucionar en la medida en que el animal comience a reponer las reservas que ha perdido.
  3. Confort: la temperatura ambiental, el piso, el fácil acceso al agua, a los suplementos y la higiene entre otros muchos factores pueden marcar la diferencia en los resultados para bien o para mal. Es bien sabido que el estrés calórico produce hasta un 15% de muertes embrionarias en vacas y novillas sanas mientras que pisos encharcados causan problemas de locomoción y son el hábitat de vectores que causan estrés y producen enfermedades que pueden redundar en abortos o en reabsorciones.
  4. Rigurosidad en los tiempos: los protocolos están diseñados para producir una ovulación viable en determinado periodo de tiempo. Acortar o alargar esos tiempos solo trae consigo la producción de óvulos de menor calidad que pueden no llegar a producir una cría a pesar de, muchas veces, haber sido fecundados correctamente.

La elección del reproductor

En ocasiones escucho de casos en los que los resultados del programa de IATF fueron satisfactorios en cuanto a preñeces conseguidas se refiere pero hay inconformidad en cuanto a las crías obtenidas porque estas crías no llenan las expectativas del productor.

Una buena elección de los reproductores es tan importante como los demás aspectos  de los que hemos hablado párrafos atrás. Con preocupación vemos que los toros empleados en los programas de IATF siguen siendo elegidos por su precio y por su foto – casi siempre editadas al máximo – y no por lo que estamos buscando en el proyecto de mejoramiento. Esto es equivalente a tener una gran idea de negocios pero tener como única opción para llevarla a cabo ganarnos la lotería.

En ganadería comercial de carne esto puede no ser muy grave, al menos en nuestro país, pero en ganadería de leche y doble propósito es totalmente antieconómico y en la gran mayoría de los casos, si no en todos, los resultados no serán muy alentadores.

La solución a esto es muy simple: usar toros probados. Y sobre esto hay que recalcar varios aspectos: no necesariamente un toro probado es un toro costoso; el toro más caro del catálogo no es lo que todos los ganaderos necesitan y el valor productivo del toro no debe ser lo único que se tenga en cuenta para su elección.

Los técnicos y los ganaderos deben entender que en los primeros cruces lo más importante es buscar una excelente conformación anatómica de las crías para paulatinamente ir buscando mejoras en la producción láctea pues nada ganamos si a una vaca que tiene una ubre con pocos ligamentos la cruzamos con un toro altamente productivo pero que no mejora esta característica. El resultado de este cruce hipotético podría ser una vaca con una ubre llena de leche pero sin ligamentos que la sostengan y la mastitis y otras afecciones no la dejarían llegar a una segunda o tercera lactancia. Es un axioma muy sencillo: económicamente es mejor una vaca de producción media que nos da 10 lactancias que una vaca altamente productiva que nos da 2 lactancias y enferme.

Mucha leche… Y en este caso muchos problemas.

Y son muchos más los aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de elegir los reproductores para un programa de IATF pero de ellos hablaremos en otra ocasión. Por ahora me despido con una reflexión: el dinero que hoy invertimos solo será visto regresar al cabo de unos años, si hacemos las cosas como debe ser, con técnica, profesionalismo y visión ese dinero llegará multiplicado pero si hacemos las cosas mal es muy posible que nuestro dinero nunca regrese completo. ¿Vale la pena invertir tanto dinero, esfuerzo y esperanzas en un juego de azar?

Los dejo con algunos artículos relacionados:

7 Comentarios

  1. Fernando Chávez

    Empiezo por darle las gracias por compartir estos temas e información con todos los lectores, con respecto al tema estoy de acuerdo con usted “cada animal es un paciente distinto al cual se le debe tratar en forma particular y de acuerdo a las necesidades del mismo” no hay protocolos malos todos son capaces de funcionar siempre y cuando las cosas se realicen de forma correcta, muchas felicidades!! y muchas gracias!! desde México.

  2. Muchas gracias por la informacion!!!!

  3. Bottiglieri Juan Pablo

    Estimado colega: En su artículo Ovsynch y sus varientes hace referencia ha diversidad de resultados entre los mismos que obedecen evidentemente a los diferentes tiempos de administracion de las drogas.

    Ahora bien mi pregunta se refiere a si en su experiencia ha utilizado diferentes marcas comerciales de Gnrh y en caso de que así sea me gustaría su opinion al respecto.

    Mi pregunta va orientada sobre todo a que en el mercado argentino, existen diversas marcas con variaciones de precios de hasta el 300% en algunos casos, y hasta el momento no he leido ningún trabajo con datos comparativos en ese sentido.
    Le agradecería su contestación.

    • Hola Juan Pablo. Yo he utilizado diferentes productos pero no veo diferencia. Tampoco he llevado una estadística muy rigurosa al respecto ni tengo experiencia en miles de animales tratados con GnRH de forma que no puedo decirle si existen diferencias entre productos de la misma naturaleza y diferente laboratorio.

  4. Jean Alexander Rojas

    Hola Dr. lo felicito en pocos blogs se consigue información tan valiosa…

    Mi inquietud es clara…

    No existe un protocolo de verificación del estado reproductivo de la vaca enmarcado en unos parámetros? Por ejemplo cuerpo lúteo liso, vaca amamantando en medio estado de carnes se debe aplicar tal, tal y tal….

    Es que las aplicaciones en IATF se han tenido bajos porcentajes al efectuarlos y hasta ahora veo la razón…

    Seria muy interesante que ud. me pudiese suministrar datos mas estandarizados dependiendo del caso que se presente…

    Thanks…

  5. Ivan Saavedra

    Dr jairo felicitacionesnpor la informacion quisiera saber protocolos que pueda utilizar en vacas con cl persistente y vacas en anestro o ovarios lisos…… otra pregunta como puedo diferenciar un cl persistente gracias

  6. Cabe anotar que la IATF también funciona como inductor de ciclicidad, ya que las vacas, en un alto porcentaje, luego de un tratamiento en que no salgan preñadas continúan ciclando regularmente.

    Este aspecto es exitoso en mi experiencia, lo realizamos de forma regular y sistematica en ganaderías de cria de tamaño considerable desde hace más de dos años.

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