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Estructuras reproductivas del macho

El aparato reproductor del macho está situado en el interior de la cavidad abdominal debajo del recto. En el exterior se encuentran los genitales externos (testículos y pene). Su principal función es la elaboración de esperma, para posteriormente depositarlo en el aparato reproductor de la hembra y la elaboración de andrógenos que regularan los caracteres sexuales del macho y la propia producción de espermatozoides. Consta de las siguientes estructuras anatómicas: testículos, conductos genitales, glándulas accesorias y pene.

El aparato reproductor del macho es similar en todos los mamíferos excepto en las aves, cuyas diferencias son: los testículos de las aves están situados dentro de la cavidad abdominal (endorquidia fisiológica) por lo que están a una temperatura de 41-42 ºC; sólo poseen el epidídimo y el conducto deferente que desemboca en la cloaca; no tienen glándulas accesorias ni órgano genital externo, sino que poseen una pequeña papila en la pared dorsal de la cloaca.

Esquema de la regulación hormonal en el macho

Las gónadas, los testículos y los ovarios, constituyen la parte central de cualquier descripción sobre la reproducción en los animales. La principal función de los testículos es la producción de esperma, mientras que la función de los ovarios es la producción de óvulos. Pero, además de las funciones anteriores, sintetizan y liberan hormonas que controlan la actividad productora de espermatozoides y óvulos, así como, las manifestaciones y comportamientos sexuales de los animales.

Tanto los testículos como los ovarios producen las mismas hormonas: los andrógenos y los estrógenos. La testosterona es el andrógeno más conocido, y el estradiol es el estrógeno más común. Los ovarios y testículos también liberan hormonas llamadas progestinas. La más común, la progesterona, en la hembra tiene un papel muy definido, preparar el útero para la gestación, mientras que en los machos carece de utilidad.

La principal diferencia entre la función endocrina en las hembras y los machos es que en las primeras los niveles de hormonas son cíclicos. Estas fluctuaciones hormonales controlan el ciclo estral en las hembras domésticas y el menstrual en las mujeres. Por el contrario, lo machos, son desde el punto de vista endocrino más bien monótonos, ya que los niveles hormonales varían muy poco día a día.

El control de la producción de las hormonas por los testículos y ovarios está regulado por el eje hipotálamo-hipófisis. Estas dos estructuras están situadas en el cerebro del animal. La hipófisis es considerada la glándula maestra, porque sus hormonas son hormonas tróficas, cuya función es influir sobre la liberación de hormonas en otras glándulas. Por ejemplo, las gonadotropinas son hormonas de la hipófisis que viajan por la sangre hasta las gónadas donde estimulan la liberación de hormonas gonadales (estrógenos y andrógenos). La hipófisis en realidad está formada por dos glándulas, la hipófisis posterior (neurohipófisis) y la anterior (adenohipófisis), que con orígenes diferentes se fusionaron en el desarrollo embriológico. La neurohipófisis tiene un origen nervioso a partir del encéfalo, mientras que la adenohipófisis tiene su origen en el techo de la cavidad bucal emigrando hacia su posición junto con la neurohipófisis.

La adenohipófisis es la estructura glandular que libera las hormonas tróficas y por lo tanto la consideramos como la glándula que regula la actividad de las gónadas a través de dos hormonas la FOLÍCULO ESTIMULANTE (FSH) y la LUTEINIZANTE (LH), denominándose en conjunto como gonadotropinas.

Por otra parte, la neurohipófisis libera dos hormonas, la antidiurética y la oxitocina. Son hormonas sintetizadas en las neuronas del hipotálamo, son transportadas por el axón y liberadas en las terminaciones neuronales cuando llegue el estímulo necesario.
El control de las hormonas liberadas por la hipófisis se hace por el hipotálamo, que es la estructura anatómica NERVIOSA de la cual
cuelga la hipófisis. Ahora bien, existen dos mecanismos distintos de control: uno para la adenohipófisis y otro para la neurohipófisis.

El control del hipotálamo sobre las hormonas de la adenohipófisis, es más complejo. Se realiza a través de un sistema venoso denominado sistema portal, que es capaz de transportar hormonas desde el hipotálamo hasta la adenohipófisis. El hipotálamo elabora hormonas que en realidad son factores de liberación sobre la adenohipófisis. El 1970 se descubrió la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), que estimula la liberación de la FSH y la LH.

En conclusión, el hipotálamo controla la directamente la adenohipófisis , y ésta, a su vez, controla otras glándulas endocrinas, entre ellas los ovarios y testículos. Estos mecanismos están regulados por sistemas de retroalimentación sobre las mismas estructuras que han provocado su liberación. La mayor parte de la retroalimentación en el sistema endocrino es una retroalimentación negativa que ayuda a mantener la estabilidad en el nivel de las hormonas.

En el esquema que puede observarse a continuación se muestra el ejemplo de la regulación hormonal en el macho. La dos gonadotropinas, FSH y LH tienen una acción directa sobre los testículos, aunque sus células diana son muy diferentes. La FSH actúa sobre las células de Sertoli para que liberen la proteína ligadora de andrógenos y la inhibina, que a su vez, controla la liberación de la propia FSH. Por otra parte, la LH tiene como papel fisiológico estimular la síntesis de testosterona, que directamente regula el desarrollo de los espermatozoides y proporciona los caracteres sexuales característicos del macho.

Evaluación andrológica

  • Palpación rectal y medida de la circunferencia escrotal.
  • Evaluación espermática.
  • Evaluación de la capacidad de monta.

Procesamiento de semen

  • Eyaculados
  • Vagina artificial
  • Evaluación del semen
  • Dilución
  • Estabilización
  • Envase

Conclusiones

Podemos concluir que el mejor manejo reproductivo de un hato será aquel que considere una adecuada alimentación a los bovinos para evitar las pérdidas de condición corporal previas al parto, a la vez que disminuya las pérdidas de peso en el posparto temprano. La reproducción es tres veces más importante que la ganancia de peso. Alimentar bien vacas y novillas. Seleccionar bien el toro contribuye a la mitad de la reproducción del hato. Después del parto se debe presentar celos para una nueva preñez. El amamantamiento restringido y la interrupción mejora le desempeño reproductivo en el hato.

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