Home » Clínica » Pericarditis traumática en bovinos

Pericarditis traumática en bovinos

El Dr. Rony Renato Guinet Cabral nos envía unas imágenes muy interesantes de un caso clínico en hembra bovina. Se trata de una pericarditis traumática. Vamos a enriquecer un poco el artículo con algo de teoría y sus posibles alternativas de prevención. Que sea de utilidad esta información.

La pericarditis fibrinosa exudativa, que es una patología que frecuentemente se presenta luego que el animal ingiere de manera accidental una pieza de alambre o clavo metálico, el cual al pasar al retículo o redecilla va a producir una reticulitis traumática la cual puede traer como mayor consecuencia la perforación del saco pericárdico. De esta manera, las bacterias se introducirán en el corazón del bovino con el cuerpo extraño, por lo cual se estimulará la formación de un proceso inflamatorio a varios niveles y la producción de cantidades variables de exudado y fibrina. Asimismo, pueden confluir en el foco infeccioso algunas bacterias productoras de gas.

Los signos típicos de una retículitis traumática incluyen: anorexia, depresión, taquicardia, fiebre, quejido de dolor del animal cuando se hace presión sobre el área xifoidea o cuando se pellizca el lomo lo que es llamado como “Test de Williams Positivo”. La acumulación de fibrina y exudado en el pericardio, conllevará a la presentación de procesos como: congestión venosa, edema de papada, ascitis, hidrotórax, diarrea, etc.

Edema de papada

Congestión venosa

Fiebre

Pérdida progesiva de peso

La toxemia que se puede observar en estos casos, es resultado del exudado purulento circundante al corazón. A la auscultación, el órgano puede revelar un sonido de “máquina lavadora de ropa”, especialmente si el gas está presente dentro del saco pericárdico. La acumulación del fluido en el saco pericárdico, va a deteriorar el retorno venoso y el normal funcionamiento del órgano. Todos estos hechos irán en detrimento del rendimiento del corazón, así tenemos que:

  1. La hipertrofia ventricular derecha, se va a presentar en un intento del órgano en compensarse.
  2. Las fallas presentadas por la compensación, permitirá la dilatación cardiaca derecha e insuficiencia valvular.
  3. La insuficiencia de la válvula auricular derecha permite incrementar la presión venosa.
  4. La congestión venosa, concluirá en la salida de fluido hacia los tejidos causando un cuadro de edema.

Pronóstico:

Lamentablemente no existe tratamiento. Los imanes intraruminales ayudan a prevenir en gran medida estos problemas producidos por la ingesta accidental de alambres o clavos, incluso en casos iniciales se podría aplicar uno de estos imanes como “tratamiento” junto a la antibioterapia, pero generalmente es difícil hacer un diagnóstico precoz del problema y en la mayoría de los casos los animales terminan en el matadero.

Pieza metálica hallada en matadero

Créditos:

Imágenes 1 – 5: Dr. Rony Renato Guinet Cabral

Textos e imagen 6: Perulactea

6 Comentarios

  1. Me parese interesante el tema y esto me a pasado algunas veses tambien he encontrado puntillas, pedasos de lata, piedras y muchas veces trapos mangueras y cosas por el estilo.

    Mi pregunta es por que los bovinos consumen esto se dice que es por falta de calcio quiero saber que tan cierto puede ser.

  2. Hola Rossy. La geofagia, por ejemplo, se asocia a problemas de minerales. El consumo de otros elementos constituye un apetito depravado que puede tener diferentes etiologías. Para el caso particular de este artículo ocurre porque los bovinos no son selectivos al cosechar su alimento de forma que cualquier elemento puede ser ingerido.

  3. Muy interesante este artículo, felicitaciones Dr Rony por esa sugerencia.

  4. Que tal y con una cirugia no se corrigue el problema??? o de plano va a rastro

  5. Hola Diego. A veces se puede hacer cirugía. Busca en el menú “Ruminotomía” y te aparecen unas imágenes de este procedimiento.

  6. Dr. Carlos Franco Romero

    Muy docente el articulo del Dr. Renato Guinet, con frecuencia me encuentro con casos como éste en el exàmen post mortem;me pregunto ¿Cómo un animal puede soportar tanto dolor y por ende tanto sufrimiento?. Muy distinto seria un caso como este en un ser humano. ¿Verdad?…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *